La Residencia de Mayores de Valdeluz ha acogido este viernes la celebración del Día de los Abuelos, una jornada organizada por el Ayuntamiento de Guadalajara, a través de la Concejalía de Mayores y Bienestar Social, en colaboración con la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara, para reconocer el papel que desempeñan las personas mayores en la sociedad y fomentar el encuentro entre generaciones.
El acto ha reunido a residentes, abuelos, nietos y familias en una mañana marcada por la música, las actividades compartidas y los mensajes de reconocimiento hacia quienes, durante décadas, han sostenido a muchas familias.
Han asistido al encuentro el obispo de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara, Julián Ruiz Martorell; el vicario general, Agustín Bugeda Sanz; la presidenta de Cáritas Guadalajara, María José Bustos, y la concejal de Mayores y Bienestar Social, Eva Henche.
Durante su intervención, la concejal destacó que la celebración "es mucho más que una actividad festiva, un homenaje que hay que cumplir en el día a día con nuestros abuelos". Henche puso en valor la contribución de las personas mayores a las familias y a la sociedad al afirmar que "nuestros abuelos han sido el apoyo silencioso de miles de familias. Han cuidado de sus hijos y ahora siguen cuidando de sus nietos. Han sostenido hogares enteros con su esfuerzo y su generosidad. Hoy queremos devolverles una pequeña parte de todo lo que nos han dado y recordarles que siguen ocupando un lugar imprescindible en nuestra ciudad".
Por su parte, el obispo Julián Ruiz Martorell recordó un pasaje bíblico en el que Dios promete que "nunca se olvidará de nosotros" e invitó a trasladar ese mismo compromiso a los mayores. En este sentido, animó a que "tanto los que están en casa como los que, por necesidad, viven en las residencias, sientan que nadie se olvida de ellos".
La programación comenzó con la actuación de la sección infantil de la ONG Kenosys, cuyas canciones animaron a numerosos residentes a acompañar las interpretaciones entre aplausos y vítores. Posteriormente, abuelos y nietos participaron en diferentes juegos familiares, con actividades de destreza, colaboración y dinámicas con paracaídas que propiciaron momentos de convivencia entre generaciones.
La jornada continuó con un tentempié compartido y un taller en el que los más pequeños elaboraron tarjetas con forma de mariquita dedicadas a sus abuelos. Como broche final de la mañana, los propios mayores leyeron un poema dedicado a sus nietos, poniendo el acento en los vínculos familiares que centraban la celebración.
Las actividades se prolongaron durante la tarde con el traslado de parte de los participantes a la piscina municipal de San Roque, donde disfrutaron de una merienda y de una nueva jornada de convivencia familiar, manteniendo a los abuelos como protagonistas de una cita que busca reconocer su aportación cotidiana y reforzar los lazos entre generaciones.