El municipio de Armallones ha puesto sobre la mesa una iniciativa para ayudar a los ganaderos afectados por el incendio forestal de La Mierla, que ha calcinado más de 30.000 hectáreas en la Sierra Norte de Guadalajara y ha dejado inutilizables buena parte de los terrenos donde hasta ahora pastaba el ganado de la comarca.
La propuesta parte del vecino de Armallones Tomás Ibáñez, quien ha trasladado la posibilidad de ofrecer de forma oficial los pastos del municipio a las explotaciones ganaderas damnificadas por el incendio, a la espera de que se evalúen con precisión los daños ocasionados.
Según explica Ibáñez, la iniciativa ha sido bien acogida por las administraciones y entidades con las que ya ha contactado. "En la Delegación de Agricultura han recibido la propuesta de forma muy positiva y en APAG han escuchado la iniciativa para trasladársela al presidente de los ganaderos de la Sierra Norte al igual que en la Excma. Diputación Provincial desde donde están subministrando actualmente alimento para los animales", ha señalado.
La propuesta también ha sido trasladada al Ayuntamiento de Armallones. Su alcalde, Antonio Tomico, "ha sido receptivo a la propuesta", aunque, según apunta el promotor de la iniciativa, sería necesario cumplir determinadas condiciones para hacer posible el traslado del ganado.
Además de contar con terrenos cuyos pastos presentan características similares a los que han resultado arrasados por el incendio, el municipio dispone de una antigua nave ganadera actualmente en desuso. "Está habilitada para que los animales queden recogidos y a resguardo tras pastar en el campo", explica Ibáñez.
En cuanto al tipo de ganado que podría acogerse a esta iniciativa, considera que "creemos más conveniente que sean cabras, vacas o caballos, aunque tradicionalmente en esta zona también ha habido ovejas".