"Los pastores del bosque flotante" recorrerán el Tajo en Poveda de la Sierra

Publicado por: Marta Perruca
28/08/2026 08:00 AM
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Reportaje: Cultura Castilla-La Mancha/ Agustín Tómico Alique
Reportaje: Cultura Castilla-La Mancha/ Agustín Tómico Alique

La Fiesta Ganchera se celebra en Poveda de la Sierra el 28 y 29 de agosto, aunque el plato fuerte se sirve a lo largo de la mañana del sábado, con la maderada guiada por los ancestrales pastores del bosque flotante

 

Los troncos regresan este fin de semana al cauce del río Tajo para rememorar un oficio que durante cinco siglos, hizo posible el transporte de la madera desde estos parajes del Alto Tajo, hasta las factorías madereras situadas en la zona de Aranjuez.

 

Hoy, este oficio en desuso es una tradición que se ha convertido en la Fiesta Ganchera, reconocida como Fiesta de Interés Regional desde 2008 y en 2021 como Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de Bien Inmaterial, por el Gobierno de Castilla-La Mancha. 

 

La proyección internacional de los gancheros del Alto Tajo llegó de la mano de la candidatura "Timber Rafting", una iniciativa multinacional liderada por Polonia a la que Castilla-La Mancha se incorporó en 2017 junto a otras cuatro comunidades autónomas españolas y otros cinco países europeos y que fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2022. 

 

La Asociación de Municipios Gancheros del Alto Tajo celebra esta fiesta cada año en uno de los pueblos que la integran: Peralejos de las Truchas, Taravilla, Poveda de la Sierra, Peñalén y Zaorejas. En esta ocasión tendrá lugar en Poveda de la Sierra, donde los troncos descenderán desde el paraje conocido como “El Salto de Poveda” hasta la Laguna de Taravilla.

 

 

Los actos arrancan esta tarde de viernes, 28 de agosto, cuando se procederá a la inauguración de la Fiesta Ganchera en la Plaza del Pueblo, con una conferencia a cargo de Lorena Díez, a partir de las 19.00 horas. Sobre las 20.00 horas está previsto un vino español y hacia las 22.30 horas tendrá lugar una proyección audiovisual sobre el Parque Natural del Alto Tajo del videógrafo molinés, Miguel Ángel Langa.

 



La maderada


No obstante, el día grande será este sábado, 29 de agosto, cuando los vecinos y vecinas de estos pueblos se meterán en el papel de “pastores del bosque flotante”, tal y como los describía José Luis Sampedro en su novela “El río que nos lleva”, sobre la última maderada hasta Aranjuez antes de que los troncos comenzaran a ser transportados mediante camiones: “Con las cerradas barbas, los pañuelos anudados a la cabeza bajo el sombrero, los ganchos como lanzas y los pantalones atados al tobillo, parecían a primera vista, jinetes a punto de montar a caballo de una aventura siniestra”.

 


La obra de Sampedro fue llevada al cine en 1988, bajo la dirección de Antonio Real, con Alfredo Landa en el papel del Americano, Toni Peck, hijo de Gregory Peck, como el Irlandés y Eulalia Ramón, en el papel de Paula y fue declarada de interés cultural por la Unesco por su valor patrimonial y etnográfico como testimonio de los oficios tradicionales ligados al río Tajo

 

 


El sábado comenzará a las 9.00 horas con la tradicional concentración de los gancheros en la Plaza del Pueblo a los que cada año se suman más mujeres, donde se repartirán rolletes y aguardiente y arrancará el pasacalles amenizado por las tonadas populares de los Dulzaineros de Mirasierra.

 

 

La tirada de los troncos al río se producirá sobre las 11.00 horas en el paraje de la junta del Tajuelo con el Tajo. Unos 25 gancheros cumplirán con la tradición que antaño era la manera de ganarse la vida de hombres fuertes y valientes, que se jugaban la vida en las fieras aguas del Tajo, ya que muchos siquiera sabían nadar: “Siempre por el estrecho callejón de los riscos grises y rojizos, entre los desplomes cubiertos de sabinas y carrascas. Siempre compañeros del agua, clara por la mañana, opaca por la tarde, color de mar al oscurecer. Verde botella, verde gris, verde amarilla, según los arenales, los guijarros o el lodo del cauce, la sombra de los árboles o de las peñas, la calma o la furia del viento encañonado. Siempre en lo fragoso de la sierra, en los estrechos, en los saltos, en las ruderas; siempre por un recio universo de piedra e invierno”, continúa la obra del célebre escritor.

 

Tal y como recoge el reportaje "Los gancheros del Alto Tajo: Un arriesgado oficio", en la web de Cultura del Gobierno de Castilla-La Mancha, la maderada estaba  formada por tres compañías: la delantera, la de en medio o centro y, por último, la zaga. "La delantera era la encargada de abrirse camino, acometiendo verdaderas obras de ingeniería –adobos– con los propios troncos para salvar las dificultades y desniveles que se presentaban, especialmente dificultosos en la cabecera del río. El centro lo componía el grueso principal de la maderada y el trabajo de los gancheros consistía en evitar que los troncos se trabaran y produjesen una presa artificial capaz de convertir en astillas toda la maderada y provocar una riada que lo anegase todo a su paso". La compañía denominada "zaga", por su parte, era la responsable de  "desmontar las construcciones realizadas por la delantera".



Cada maderada, según esta publicación, podía albergar miles de troncos con dimensiones que podían superar los doce metros de longitud por pieza, llegando a abarcar más de 30 kilómetros del ríop. Para manejar esta complicada estructura se requería de al menos de un centenar de gancheros, pudiendo superar el millar en las grandes maderadas que podían alcanzazr unos 100.000 troncos. Las expediciones se alargaban entre los tres y los seis meses. "Ya en marzo, los troncos se echaban al río y se iniciaba la maderada, aprovechando el crecimiento del caudal del Tajo y sus afluentes, como consecuencia del aumento de las lluvias y del deshielo del invierno. De ahí el refrán: marzo con sus marzadas, se lleva las maderadas", indican.

 

El paso de la maderada por los pueblos ribereños, apunta este reportaje,  "congregaba a numerosos curiosos que, desde las orillas, asistían al pintoresco espectáculo. Los gancheros no eran ajenos a la expectación que suscitaban y exhibían con orgullo su pericia. La panorámica que ofrecían era impresionante: una multitud de gancheros, operarios, mayorales, mozos de mulas y peones siempre en movimiento a lo largo del rio". 

 

La saca de los troncos se llevará cabo aguas abajo, en el Vado del Tío Petrillo, sobre las 13.00 horas, pero la fiesta continuará a lo largo de toda la tarde. La tradicional comida popular está prevista para las 15.00 horas, en el Frontón del Pueblo.

 

El programa se complementa con juegos populares y demostración de oficios a cargo de los Hacheros de Castilla y la Cabaña Real de Carreteros, a partir de las 17.00 horas. La música pondrá el broche de oro a esta fiesta, de la mano del grupo folklórico Chambra.

 

De esta manera, tocará a su fin una tradición que tiene un marcado carácter, heredado de esos hombres fuertes y valientes que domaban los troncos a través del curso del río Tajo: “Un río bravo que se ha labrado a la fuerza un desfiladero en la roca viva de alta meseta (…) El río bravo sigue adelante, prefiriendo la soledad entre sus tremendos murallones, aislado de la altiplanice cultivada y de sus gentes, para que nadie venga a dominarle con puentes o presas, con utilidades o aprovechamientos (…) Sólo los gancheros se atreven a convivir con él, y aun así parece encabritarse para sacudirse los palos de sus lomos y enfurecerse más aún contra los pastores del bosque flotante”.

 

 

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