Guadalajara ha vuelto a mirara al cielo esta madrugada. Una treintena de socios de la Agrupación Astronómica de Guadalajara (AstroGuada) se reunió en el bosque de Valdenazar, junto al campo de golf de Valdeluz, para seguir con telescopios, prismáticos y cámaras el segundo y último eclipse lunar de 2026.
La espera tuvo su recompensa poco después de las seis de la mañana. A las 6.13 horas, la sombra de la Tierra alcanzó su máxima ocultación y cubrió el 93% de la superficie lunar. La Luna, prácticamente sumergida en la umbra terrestre, adquirió entonces una intensa tonalidad rojiza, mientras una estrecha franja del disco permanecía iluminada.
Fue el momento más esperado por los aficionados que habían acudido hasta Valdenazar. Durante horas, siguieron cómo la sombra iba avanzando progresivamente sobre la superficie lunar y aprovecharon para inmortalizar el fenómeno con sus equipos fotográficos.
El eclipse había comenzado en Guadalajara a las 4.25 horas y alcanzó su ecuador en torno a las 5.30. La fase de máxima ocultación llegó a las 6.13 y el fenómeno terminó a las 8.05, cuando la Luna ya había desaparecido por el horizonte oeste.
"Tras el buen sabor de boca que nos dejó el eclipse total de Sol del pasado 12 de agosto, teníamos muchas ganas de contemplar un eclipse lunar tras la decepción que supuso no poder ver los de 2025 desde Guadalajara por culpa de la climatología adversa", explica Alfonso Espinosa, presidente de AstroGuada.
La cita en Valdenazar llegaba, además, apenas dos semanas después de uno de los acontecimientos astronómicos más destacados de los últimos años en la provincia: el eclipse total de Sol del 12 de agosto. Para los integrantes de AstroGuada, la madrugada de este viernes suponía una nueva oportunidad de disfrutar del cielo después de que las nubes impidieran contemplar desde Guadalajara los dos eclipses totales de Luna de 2025, los días 14 de marzo y 7 de septiembre.
Aunque el eclipse de esta madrugada no llegó a ser total, la ocultación del 93% convirtió el fenómeno en un eclipse parcial profundo, con buena parte del disco lunar dentro de la zona más oscura de la sombra terrestre.
La característica tonalidad rojiza se debe a la propia atmósfera de la Tierra. La luz solar atraviesa la atmósfera antes de alcanzar la Luna y, en ese recorrido, las longitudes de onda más cortas, como el azul y el violeta, son dispersadas y absorbidas. En cambio, las tonalidades rojas y naranjas consiguen atravesarla y son refractadas hacia la Luna.
"Al quedar oculta una porción tan grande en la umbra, la práctica totalidad de la superficie de la Luna pierde la luz blanca que recibe directamente del Sol y empieza a brillar con un tono rojizo o anaranjado", explica Espinosa.
A simple vista, el efecto se hizo especialmente llamativo por el contraste entre la gran superficie de la Luna sumida en la sombra y el pequeño borde que permaneció fuera de la umbra y conservó su iluminación.
El eclipse de esta madrugada no fue un fenómeno aislado. Está relacionado directamente con el eclipse total de Sol que pudo contemplarse en Guadalajara el pasado 12 de agosto.
La explicación está en el propio movimiento de la Luna. Los eclipses solares se producen en luna nueva, cuando nuestro satélite se sitúa entre el Sol y la Tierra. Aproximadamente dos semanas después, la Luna alcanza la fase llena y, cuando la alineación es la adecuada, la Tierra puede interponerse entre ambos astros y proyectar su sombra sobre ella.
"El motivo es tan lógico como sencillo dado que los eclipses totales de Sol siempre suceden en luna nueva, así que dos semanas después se completa medio ciclo de la órbita lunar, así que nuestro satélite natural pasa a la fase llena, lo que propicia este eclipse", señala el presidente de AstroGuada.
La madrugada astronómica de Valdenazar cierra así el calendario de eclipses lunares de 2026. El anterior tuvo lugar el 3 de marzo, aunque no fue visible desde España.
Los aficionados de Guadalajara tendrán que esperar ahora a 2027 para volver a disfrutar de nuevos eclipses lunares. El 20 de febrero y el 17 de agosto se producirán sendos eclipses penumbrales, fenómenos más discretos en los que la Luna atravesará la zona exterior y más tenue de la sombra terrestre y experimentará únicamente una ligera pérdida de brillo.
La siguiente gran cita será el 2 de agosto de 2027, con un nuevo eclipse solar total que desde Guadalajara se verá de forma parcial, con una ocultación del disco solar de entre el 80% y el 87%.
Después del gran espectáculo solar del 12 de agosto, la madrugada de Valdenazar ha permitido a los aficionados de AstroGuada prolongar durante unas horas aquella conexión con el cielo. Esta vez, con la Luna como protagonista y teñida de rojo sobre los cielos de Guadalajara.