Almonacid acompaña a la Virgen de la Luz en el corazón de sus días más emotivos

Publicado por: El Decano
09/09/2026 02:05 PM
Reprods.: 28
Imagen: Javier Bravo
Imagen: Javier Bravo

Los días 7 y 8 de septiembre, los más emotivos del calendario festivo almonacileño han vuelto a reunir al pueblo en torno a su patrona, Nuestra Señora de la Luz

 

Almonacid de Zorita ha vivido los días 7 y 8 de septiembre dos de las jornadas más esperadas y sentidas de sus Fiestas Patronales, aquellas en las que la celebración se encuentra de manera más directa con la historia, la devoción y los recuerdos compartidos de generaciones de almonacileños.

La tarde del lunes 7 dejó el pregón de la Peña El Subidón, la ofrenda floral, el último ejercicio de la novena y el canto de la Salve, antes de que el martes 8 Nuestra Señora de la Luz se convirtiera en protagonista absoluta del Día Grande.


La mañana comenzó con la misa y la tradicional diana floreada de la Banda de Música de Pastrana. A las 12.30 horas se celebró la solemne Eucaristía,
oficiada por el párroco de Almonacid, Antonio Delgado, y acompañada musicalmente por la Rondalla Villa de Almonacid. Las voces e instrumentos de la rondalla aportaron a la celebración ese componente cercano y popular que caracteriza muchas de las tradiciones del municipio, antes de que vecinos y visitantes compartieran el aperitivo musical en la Plaza del Ayuntamiento.


La Virgen vuelve a las calles de Almonacid


A las 20.00 horas llegó uno de los momentos más esperados. La Virgen de la Luz salió en solemne procesión para recorrer las calles de Almonacid acompañada por vecinos, familias, peñas, miembros de la Hermandad y autoridades. La Banda de Pastrana había recogido musicalmente, de sus casas, a reina y caballeros.


Acompañando a la Corporación Municipal de Almonacid de Zorita, encabezada por su alcalde, José Miguel López Aguirre, participaron también representantes de municipios vecinos, entre ellos la alcaldesa de Albalate de Zorita, María Isabel Ortiz, el alcalde de Valdeconcha, José Antonio de la Fuente, y el alcalde de Pastrana, Carlos Largo Alcón, entre otras personalidades locales y provinciales.


Para esta salida se escogió la más antigua de las dos imágenes de Nuestra Señora de la Luz que se conservan actualmente en Almonacid, una talla de alrededor de 90 años que habitualmente preside el retablo de la ermita.


La ocasión permitió recuperar además una pieza especialmente valiosa del ajuar de la patrona. La Virgen procesionó con un vestido y manto de salida fechado en 1824, uno de los conjuntos más antiguos conservados. De seda en tono crudo y bordado en oro, presenta además una característica que lo diferencia de otros mantos utilizados en años anteriores, ya que cae prácticamente a ras de la imagen, sin la habitual cola.


La pieza conserva también una historia íntimamente ligada a la memoria del pueblo. Según el testimonio transmitido por Felisa Toledano, durante la Guerra Civil el manto permaneció escondido en un baúl y las mujeres que conocían el lugar donde se custodiaba se reunían a su alrededor para rezar el rosario. Más de dos siglos después de su confección, ese mismo manto volvió a recorrer este martes las calles de Almonacid.


La patrona lo hizo sobre la carroza adquirida en 1974 con la colaboración de todo el pueblo. La documentación recopilada por la Hermandad recuerda que en aquella primera procesión fue engalanada con gladiolos y claveles blancos. Más de medio siglo después, la carroza continúa formando parte inseparable de cada 8 de septiembre.


Un exorno que evoca el campo y la luz


Precisamente la decoración floral ha sido una de las novedades de este año. Frente a las composiciones más compactas y a los blancos y rosas habituales en otras ocasiones, en 2026 se apostó por un exorno de inspiración silvestre, más abierto y natural, construido sobre tonos beige, blancos, crema y amarillos.


Sergio Minguez, florista encargado de la decoración de la Virgen, explica que la intención era transmitir la sensación de que la patrona «sale de en medio del campo». Flores y verdes se proyectaban hacia los laterales y hacia quienes contemplaban su paso, mientras los tonos claros evocaban «la luz, el sol y el oro», en relación con la propia advocación de la Virgen.


Entre las flores escogidas destacaron los nardos situados a sus pies, asociados a la pureza y al amor incondicional. Vecinos, peñas y devotos colaboraron además en el manto floral dispuesto sobre el suelo de la carroza, haciendo de la decoración otra expresión colectiva del cariño hacia la patrona.


La Banda de Música de Pastrana acompañó el recorrido hasta el regreso a la ermita de la Virgen de la Luz. Allí tuvo lugar el beso de la reliquia y el tradicional reparto de caridades por parte de la Hermandad, cerrando con recogimiento la procesión del Día Grande.


La celebración llega además en un momento especialmente significativo. Solo tres días antes, el 5 de septiembre, la Hermandad de Almonacid formalizaba en Cuenca su hermanamiento con la Real y Venerable Hermandad de Nuestra Señora de la Luz de la capital conquense.


El encuentro abre una nueva etapa de fraternidad y se incorpora al camino hacia 2030, cuando, según la tradición local, se cumplirán cinco siglos de la llegada de la Virgen de la Luz a Almonacid.


La tradición sitúa hacia 1530 aquella llegada vinculada a Diego García Cantarero. Más allá del relato transmitido durante generaciones, la devoción está sólidamente asentada en la historia local. En 1588, el propio Concejo dejaba constancia de la «mucha y grande devoción» de los vecinos hacia Nuestra Señora de la Luz y de las limosnas ofrecidas para concluir una capilla en la que pudiera ser venerada dignamente.


Con la vista puesta en 2030, la Hermandad mantiene también el propósito de avanzar hacia la Coronación Canónica de la patrona. Una aspiración que viene de años atrás, puesto que ya en 2018 se planteó iniciar el proceso y comenzaron a estudiarse los pasos necesarios para hacerlo posible.


Los niños toman el testigo


Tras los actos centrales de la jornada llegó otro de esos momentos sencillos que explican la continuidad de las fiestas. Los niños participaron en la tradicional ofrenda a la Virgen, acercándose a la patrona y tomando simbólicamente el testigo de quienes durante generaciones han mantenido viva su devoción.


Una imagen que enlazaba directamente con una de las ideas pronunciadas el día anterior durante el pregón de la Peña El Subidón, que este año celebra su 30 aniversario, «para que haya tradición debe haber ilusión».


El alcalde de Almonacid de Zorita, José Miguel López Aguirre, ha destacado precisamente esa continuidad entre generaciones. «El 7 y el 8 de septiembre son probablemente los días más emotivos de nuestras fiestas. Son jornadas en las que Almonacid se reúne alrededor de la Virgen de la Luz y en las que volvemos a encontrarnos con muchas de las tradiciones que hemos recibido de quienes nos precedieron. Ver además a los niños participar y vivirlas con ilusión es la mejor garantía de que seguirán formando parte de nuestro pueblo en el futuro».


Tras las celebraciones religiosas, la fiesta continuó en la Plaza del Coso.  Almonacid cerraba así sus dos jornadas más vinculadas a la Virgen de la Luz mirando al mismo tiempo hacia atrás y hacia adelante. Un manto de 1824, una carroza levantada con la colaboración del pueblo hace más de medio siglo, un nuevo exorno floral y unos niños acercándose a la patrona resumen una misma historia, la de una tradición que continúa viva porque cada generación vuelve a hacerla suya.

Vídeos de la noticia

Imágenes de la noticia

Categorías:
Powered by WebTV Solutions