La tradicional Procesión del Fuego de Humanes volvió a recorrer este sábado las calles del municipio con sus antorchas, piras y montones de paja, en una de las celebraciones más singulares de la provincia de Guadalajara. La fiesta, en honor a la Virgen de Peñahora y declarada de Interés Turístico Regional en 1998, sirvió también al Gobierno de Castilla-La Mancha para reivindicar la importancia de los servicios públicos en los municipios rurales.
El viceconsejero de Administración Local y Coordinación Administrativa, Eusebio Robles, participó en la celebración acompañado, entre otros, por la alcaldesa de Humanes, Elena Cañeque. Durante su visita, defendió la necesidad de garantizar unos servicios públicos "cercanos y de calidad" como una herramienta para asegurar la igualdad de oportunidades y el futuro de los municipios, especialmente de los de menor tamaño.
"En una región como Castilla-La Mancha, con tantos municipios pequeños y dispersos por nuestro territorio, garantizar unos servicios públicos de calidad no es solamente una cuestión de gestión; es también una forma de garantizar la igualdad de oportunidades y de dar futuro a nuestros pueblos", afirmó.
Robles apostó además por reforzar la colaboración con las entidades locales, especialmente con los municipios más pequeños, y por facilitarles herramientas para atender las necesidades de sus vecinos. En esta línea, defendió la coordinación entre las distintas administraciones: "Cuando un ayuntamiento, la Junta de Comunidades y el resto de los servicios públicos trabajan de manera coordinada, quien sale beneficiado es siempre el ciudadano".
El viceconsejero vinculó esta defensa de los servicios públicos con las medidas adoptadas por Castilla-La Mancha para hacer frente a la despoblación. Según los datos aportados por el Gobierno regional, desde la entrada en vigor en 2021 de la Ley de Medidas contra la Despoblación, las zonas despobladas de Castilla-La Mancha han ganado más de 4.700 habitantes y alrededor de 700 municipios han conseguido frenar la pérdida de población.
En el caso concreto de la comarca de la Campiña de Guadalajara, en la que se encuentra Humanes, Robles señaló que la población ha aumentado en más de 10.000 habitantes desde 2021, lo que supone un crecimiento del 8%, según el último dato del censo, correspondiente al 1 de enero de 2025.
A esta evolución se suma un saldo migratorio acumulado positivo de 8.769 personas entre 2021 y 2024, de acuerdo con los datos citados por el Ejecutivo autonómico.
Robles recordó que la ley incorpora medidas económicas, sociales y tributarias y destacó el "blindaje" del acceso a los servicios públicos en el conjunto del territorio regional. También puso el acento en las deducciones fiscales destinadas a los residentes en zonas rurales como una de las herramientas para combatir la despoblación.
A juicio del viceconsejero, estas medidas han situado a Castilla-La Mancha como una referencia en la lucha contra el reto demográfico, tanto en España como en Europa, al ofrecer medidas que, según defendió, buscan frenar la pérdida de población y favorecer el asentamiento de habitantes en las zonas rurales.
La visita de Robles coincidió con una de las noches más características del calendario festivo de Humanes. La Procesión del Fuego se celebra cada segundo sábado de septiembre y comienza al atardecer en la ermita de la Virgen de Peñahora, situada junto al río Sorbe. Desde allí, la comitiva recorre más de dos kilómetros hasta la iglesia parroquial de San Esteban.
Los vecinos acompañan a la imagen con antorchas durante un recorrido en el que se prenden rastrojos y montones de paja y se suceden los espectáculos pirotécnicos. Las conocidas como "cabañas" son ofrendas realizadas tradicionalmente por los vecinos a la Virgen de Peñahora. En los últimos años, las peñas del municipio también se han sumado a esta costumbre.
Robles destacó precisamente el papel de los habitantes de Humanes en la conservación de esta celebración y en su transmisión entre generaciones. "Una tradición que se transmite de generación en generación y que constituye una parte esencial de la identidad del municipio", señaló.
El viceconsejero consideró que el trabajo y la participación de los vecinos demuestran que los pueblos "tienen presente, pero también tienen futuro". También incidió en el impacto de este tipo de celebraciones sobre la actividad económica local, al considerar que contribuyen a dinamizar los municipios.
Para Robles, mantener las tradiciones debe ir acompañado de unas condiciones que permitan a los habitantes desarrollar su vida en el medio rural. "Para mantener vivos nuestros pueblos no basta con conservar nuestras tradiciones, por importantes y singulares que sean. Tenemos que conseguir también que las personas que viven en ellos puedan desarrollar su proyecto de vida con las mismas oportunidades y con la tranquilidad de contar con unos servicios públicos cercanos y de calidad", concluyó.