El conjunto morado estrenó noviembre con un triunfo de mucho valor frente al Calvo Sotelo Puertollano (1-2), sumando cuatro de los seis puntos disputados desde el regreso del técnico castellonense. El Dépor asciende a la novena posición con 12 puntos y comienza a mirar con mayor optimismo hacia los próximos compromisos.
El mes de noviembre no ha podido comenzar de mejor manera para el CD Guadalajara. El conjunto alcarreño consiguió este domingo una victoria de enorme importancia en su visita al Calvo Sotelo Puertollano (1-2), un resultado que supone su primer triunfo lejos del Pedro Escartín esta temporada y que confirma las buenas sensaciones que está dejando el equipo desde el regreso de Pere Martí al banquillo morado. Tres puntos que, además, permiten al Dépor dar un salto significativo en la clasificación del Grupo V de Segunda RFEF.
Y es que, una vez completada la novena jornada, el CD Guadalajara ocupa la novena posición con 12 puntos, situándose a tres de la zona de descenso y a cuatro de los puestos de playoff de ascenso. Una situación que invita a mirar el futuro inmediato con mayor tranquilidad, especialmente después de un comienzo de temporada marcado por la irregularidad y la dificultad para encadenar resultados positivos.
La llegada de Pere Martí ha coincidido con una mejoría en los resultados. El técnico castellonense inició su segunda etapa con aquel espectacular empate a cuatro frente al Real Valladolid Promesas, un encuentro en el que el Dépor mostró una notable capacidad ofensiva, aunque también dejó escapar una ventaja de dos goles en los últimos minutos. Una semana después, el equipo ha conseguido dar un paso adelante y transformar su reacción en una victoria.
Además, lo ha hecho en un escenario exigente y después de tener que remontar un marcador adverso. El Calvo Sotelo Puertollano se adelantó en el minuto 29 por medio de Luis Molina, obligando nuevamente al CD Guadalajara a remar a contracorriente. Sin embargo, los morados encontraron la respuesta tras el descanso. Víctor Morillo estableció el empate en el minuto 49 y Roni, desde el punto de penalti, completó la remontada en el 60 para firmar el definitivo 1-2.
La capacidad para sobreponerse a las dificultades vuelve a aparecer como una de las principales virtudes del conjunto alcarreño en este inicio de la nueva etapa. Si frente al Valladolid Promesas el equipo fue capaz de reaccionar en varias ocasiones, aunque sin conseguir cerrar el partido, en Puertollano sí supo convertir esa respuesta en tres puntos. Una diferencia importante para un equipo que necesitaba empezar a ganar confianza también lejos de su estadio.
Con cuatro puntos de los últimos seis posibles, el CD Guadalajara comienza a encontrar una dinámica positiva que deberá consolidar durante las próximas semanas. El triunfo en tierras ciudadrealeñas no resuelve por sí solo las dificultades que ha mostrado el equipo en este arranque de campeonato, pero sí representa un impulso importante tanto desde el punto de vista clasificatorio como anímico.
El siguiente examen llegará el próximo domingo 8 de noviembre, cuando el CD Guadalajara regrese al Pedro Escartín para recibir al CD Navalcarnero. El conjunto madrileño se presenta como un rival de entidad, ya que ocupa la séptima posición con 15 puntos, acumula dos victorias consecutivas y encadena cinco jornadas sin conocer la derrota.
Será, por tanto, una buena oportunidad para medir la evolución del Dépor frente a un adversario que atraviesa un momento positivo. Una victoria permitiría a los morados igualar a puntos con el Navalcarnero y reforzar todavía más el cambio de dinámica que están experimentando desde la llegada de Pere Martí.
Por ahora, el CD Guadalajara ha conseguido lo que tanto necesitaba: volver a ganar, hacerlo por primera vez fuera de casa y recuperar posiciones en la clasificación. Noviembre acaba de comenzar, pero los primeros pasos del conjunto morado en esta nueva etapa invitan al optimismo. Y después de un triunfo así, los lunes se llevan de otra manera.