Las Botargas de Guadalajara son Fiesta de Interés Provincial desde hace 40 años y ahora también, Bien de Interés Cultural, en la categoría de Bien Inmaterial

Publicado por: Marta Perruca
22/01/2023 08:00 AM
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Botarga de Guadalajara. Imagen: Ruta de las Botargas
Botarga de Guadalajara. Imagen: Ruta de las Botargas

La Diputación Provincial y la Asociación Tradición Oral mantienen una ruta con 41 localidades y 43 manifestaciones en toda la provincia

 

Las botargas, uno de los personajes de invierno más característicos de la provincia de Guadalajara, arrancaban esta semana del turismo con la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Bien Inmaterial, que se publicaba el pasado lunes en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha. Las botarga también tenían un papel importante este viernes, durante el Día de Guadalajara en el stand de Castilla-La Mancha en Fitur, ya que la Diputación Provincial, con la colaboración de la Asociación Tradición Oral, mantiene una Ruta de las Botargas que recorre 41 municipios distintos y recoge un total de 43 manifestaciones -porque Robledillo de Mohernando tiene tres, con tradiciones distintas: Los Vaquillones, la Botarga de Casados y La Botarga Infantil”- por toda la provincia.

 

No obstante, en la provincia existiría un número mayor de botargas, según Isabel Nolasco, presidenta de la Asociación Tradición Oral, “lo que pasa es que nos hemos centrado sobre todo en las que están en activo y vamos a dedicar un apartado especial a las de rituales religiosos, como es el caso de Galve de Sorbe, Valverde de los Arroyos o Utande, que están asociadas a hermandades religiosas y son mundos un poco más cerrados, que se deben tratar de otra manera”, comenta.

 

 

El término “Botargas” englobaría a una gran variedad de personajes, con elementos comunes, pero también diferentes: “Este término lo adoptó Sinforiano García Sanz en la década de los 50, que hizo un estudio maravilloso sobre estos personajes en la provincia, aunque en el No-Do también apareció un reportaje de Julio Caro Baroja, donde también las denominaba así. Había un uso en la tradición oral y Sinforiano García lo dejó por escrito”, explica la experta, al mismo tiempo que indica que se trata de un término genérico para hablar de unos personajes de invierno muy variados: “Dentro de término botarga se engloban los zarragones, las vaquillas, los vaquillones, los diablos, las botargas infantiles, ciertos personajes con nombre propio y, por supuesto, los acompañantes que dan sentido a la fiesta que fundamentalmente son las mascaritas y los danzantes”.

 

La Ruta de las Botargas arranca a finales de año, con la el solsticio de invierno “que es el punto de inflexión. El 24 sale la botarga de Tórtola de Henares; el 25 de diciembre, Fuentes de la Alcarria, el 28, Setiles y el Año Nuevo nos trae un montón más hasta prácticamente Semana Santa, cuando está la de Yélamos de Abajo”. Ayer mismo salieron las botarga y el bufón de Mohernando, la Botarga de Razbona y la de Montarrón y próximas citas tendrán lugar este mismo domingo en Taracena, el 24 y 25  de enero en con la botarga y la soldadesca de Mazuecos; el 28 en Fuencemillán y el 29, en Málaga del Fresno, la tercera salida de Mazuecos y la Botarga Infantil de Robledillo de Mohernando.

 

El delegado de Educación, Ángel Fernández-Montes, fue el encargado de presentar al ponente, José Antonio Alonso.
El delegado de Educación, Ángel Fernández-Montes, fue el encargado de presentar al ponente, José Antonio Alonso.



Las Botargas de Guadalajara: Patrimonio Cultural Inmaterial


En el marco de esta importante declaración como Bien de Interés Cultural, el Museo Provincial de Guadalajara celebraba esta semana una conferencia bajo el título “Las Botargas de Guadalajara: Patrimonio Cultural Inmaterial”, impartida por  José Antonio Alonso Ramos, responsable de elaborar la documentación para concurrir a este reconocimiento, en la que el etnólogo recordaba la gran variedad de manifestaciones que existen y la complejidad a la hora de abordar este tema, que se puede tratar desde distintos enfoques (antropológico, lingüístico, político, social, cultural). Además, reconocía la labor de investigadores como José Ramón López de los Mozos, Sinforiano García, Francisco Lozano o Antonio Aragonés, entre muchos otros, algunos de los cuales le precedieron en unos momentos en los que desplazarse o acceder a la información era más complicado y en los que las botargas no tenían el reconocimiento de hoy en día.


Tal y como señaló Alonso, el término botarga, según el diccionario de la Real Academia de la Lengua, tendría un origen italiano y un estudio de 2001 de Sara Ruiz publicado en los Cuadernos de Etnología de la Diputación, indica que “el origen etimológico de la palabra botarga se remonta al s. XVI y denominaba "al personaje de las compañías italianas de comedia, vestidos con ropajes ajustados al cuerpo y calzas rojas largas y anchas. En España el término se introdujo directamente referido al personaje de mojiganga o prenda de vestir y éste sigue vigente en el folklore de Guadalajara." El origen de estos personajes parece ser una cuestión mucho más compleja e incierta, que podría remontarse a periodos prehistóricos, teniendo en cuenta algunas manifestaciones del arte rupestre que representan al “Señor de los Animales” o a brujos disfrazados con cornamentas y otros elementos.


Para Alonso las Botargas son personajes “muy especiales y entrañables” que “forman parte de nuestros ritos y fiestas populares” y “van disfrazados”, aunque su aspecto no es el mismo. Suelen llevar trajes multicolor y máscara, aunque no siempre; elementos animales, tales como rabo y cuernos, cencerros, y también siluetas de animales o elementos astrales cosidos; hacen ruido e incitan a la risa. En esta línea, el etnólogo puso sobre la mesa algunos estudios antropológicos que hablan del papel que tiene la risa en ciertas culturas para ahuyentar a los malos espíritus, muy especialmente, al mal de ojo, e incluso como elemento atrayente del amor y el sexo.

Botarga de casados de Robledillo de Mohernando. Imagen: Ruta de las Botargas
Botarga de casados de Robledillo de Mohernando. Imagen: Ruta de las Botargas





Las botargas, además, suelen jugar un papel organizador de la fiesta: “Recogen a las autoridades, piden dinero, encabezan comitivas y procesiones, dirigen a los danzantes, cuidan del orden”, aunque al mismo tiempo también son “transgresores del orden establecido (fomentan el caos, son agresivos, gritan, golpean, saltan, danzan, se revuelcan, tiran el dinero colectado, lanzan ceniza, pelusa, etc. Respecto a esta faceta, un poco gamberra, el investigador indicó que en muchas ocasiones las fiestas populares se configuran como una “vía de escape frente a la autoridad” permitiendo al pueblo adoptar actitudes que de otra manera no le estarían permitidas.

 


“Algunos salen a principios de año, propiciando los buenos augurios. Otros muchos salen cuando la tierra está sembrada y principalmente en la zona de la Campiña fértil”, mientras en “los botargas y zarragones serranos -Valverde de los Arroyos, Majaelrayo, Condemios o Galve de Sorbe- es importante el papel de la organización de la danza”, afirma. De esta manera las botargas estarían clasificadas en las de invierno o ciclo fustigante y las botargas y zarragones organizadores de danzas, “más de primavera y verano” y otros personajes como el Cura de Candelas de El Casar o el Botarga o gracioso de Utande.

 

Fotografía antigua de la Botarga de Majaelrayo. Imagen: Ruta de las Botargas
Fotografía antigua de la Botarga de Majaelrayo. Imagen: Ruta de las Botargas

En el pasado, tal y como explicó Alonso, estos personajes eran concebidos como una “especie de magos, intermediarios entre los dioses y la naturaleza y las personas” que tenían el papel de de propiciar  "la fecundidad de la tierra -magna mater.- y de las mujeres". En Arbancón, señaló, la botarga lleva una naranja en la mano “y la echaban a rodar por el suelo para contagiarse de la fuerza de la Madre Tierra”. Cabe señalar, además, que la mayoría de las botargas de la provincia forman parte de los rituales católicos locales.

 

Las botargas, sin embargo, según Nolasco, “son tradiciones paganas. Estamos hablando de 3.000 años de historia. Es muy difícil entrar en hipótesis sobre el origen exacto de las botargas, pero los estudios apuntan a que se trata de tradiciones celtibéricas, de origen pagano. Estaban muy vinculadas a la fertilidad de la naturaleza, del ser humano, a los malos espíritus. No es casualidad que aparezcan en invierno, porque es una época de renacimiento en las noches se empiezan a acortar y va venciendo la luz, y de alguna manera salimos de un letargo”.

 

Hoy en día, indicó, las botargas han incorporado otras funciones, para convertirse en elementos de cohesión social en los pueblos del medio rural de Guadalajara, como reclamos turísticos o elementos del patrimonio cultural.

 

Botarga de Villaseca de Uceda. Imagen: Jesús María Fontecha Martínez (Facebook)
Botarga de Villaseca de Uceda. Imagen: Jesús María Fontecha Martínez (Facebook)

Recuperando la tradición y  la identidad de nuestros pueblos

 

De hecho, cada año se incorporan nuevas botargas que los municipios de la provincia van rescatando del olvido. El año pasado, salía por primera vez la de Cabanillas del Campo y este año, hace apenas unos días, se recuperaba la de Villaseca de Uceda, el pasado sábado, 14 de enero, personaje “que dejó de salir hacia 1933 y 1934 en el marco de la Guerra Civil y ha vuelto a las calles de la localidad después de más de 90 años”, recuerda Nolasco.

 

En este caso, señala, existían los testimonios recogidos por José Ramón López de los Mozos, pero este año se sumará también la botarga de Múduex, en el mes de julio, con motivo de Santa Ana, para la que “ni siquiera había testimonios vivos, por lo que ha sido un trabajazo”.


Además, “hay otras que están en fase de recuperación, por lo que a ver si tenemos suerte y el año que viene se suman a la lista”, añade la presidenta.

 

El Anuncio del Carnaval, el principal encuentro de botargas de la provincia, será el 11 de febrero

La puesta en marcha del Festival Medieval de Hita en el año 1961 a iniciativa del profesor Manuel Criado de Val , declarado Fiesta de Interés Nacional , supuso un punto de inflexión en la puesta en valor de este personaje carnavalesco, tal y como recordaba Alonso durante su conferencia, convirtiéndose en el que posiblemente fuese el primer lugar de encuentro de todos estos personajes. Hoy en día son numerosos los encuentros que dan cita a este tipo de personajes de todo el territorio español: “Desde que tenemos la ruta es algo que hemos fomentado”, señala Nolasco, al mismo tiempo que recuerda que estos personajes son muy numerosos en la provincia de Guadalajara con respecto a otros territorios de España, donde se les conoce como mascaradas: “Se fomentó un encuentro en Salmerón, en Luzón, se celebrará el encuentro en Cabanillas del Campo el próximo 4 de febrero y el encuentro provincial más importante que tenemos es el anuncio del Carnaval, que es en Guadalajara capital y que este año será el 11 de febrero”.

 

La Asociación Tradición Oral trata de seguir manteniendo viva esta manifestación a través de diversas iniciativas. Recientemente, llevaba a cabo un ciclo sobre botargas y mascaritas en las escuelas, que según Nolasco, ha tenido un gran acogida tanto entre el profesorado, como en el alumnado, por lo que si en un primer momento se planteó para una decena de centros, se ha decidido ampliar estos talleres a otros colegios.

 

Ayudas de la Diputación para mantener y recuperar la fiesta


Además, la convocatoria de ayudas que lanzaba en el mes de julio la Diputación Provincial ha servido de acicate para algunos pueblos, sobre todo los más pequeños, que tenían constancia de la existencia de esta tradición en su acerbo cultural y se han animado a recuperarla. En este sentido, indica la experta, la puesta en marcha de la Ruta de las Botargas ha servido para poner en valor esta tradición, aunque asegura que el principal mérito es “de la gente de los pueblos, de distintos agentes políticos, como es el caso de los ayuntamientos, sociales, como es el de las asociaciones o incluso particulares, de los diferentes pueblos de la provincia que han mantenido viva la tradición. Es la base más sólida que tenemos y por la cual este proyecto triunfa”.

 


Las botargas tienen a su disposición tres ayudas de Diputación para la recuperación y mantenimiento de la fiesta: “Una por ser Fiesta de Interés Turístico Provincial; otra para material, sobre todo de los trajes y complementos que no es fácil encontrarlos, y otra para material promocional, como carteles, folletos, vídeos, etc.”

 

Las tradiciones evolucionan con los tiempos y esto también ha ocurrido con las botargas: “La inclusión de la mujer, aunque parezca muy novedoso, se remonta en la provincia a los años 40”, explica Nolasco. El mundo de las botargas en principalmente masculino, “por el patrón cultural que existí, pero hoy las mujeres están totalmente integradas”. Según Nolasco, hay botargas que conservan máscaras muy antiguas como el caso de Aleas, de madera tallada a mano o trajes como el de Robledillo de Mohernando, que tenía un traje de antes de la República y otro posterior a la misma. La de Cabanillas del Campo que se recuperó el año pasado tiene telas más nuevas y la máscara es de esparto “con lo que se van adaptando a los tiempos, pero sin perder la esencia”. Algunas de ellas, incluso han cambiado de fecha la fiesta “para mejorar la afluencia de público, porque al final un 2 de febrero que son Las Candelas, no hay gente en un pueblo chiquitito ni para sacar la botarga ni para verla. No es lo ideal, pero de esta manera la fiesta se mantiene y subsiste”, comenta.

 


Los principales enemigos de esta y otras tradiciones de la provincia en el siglo XX fueron, tal y como recuerda Nolasco, la Guerra Civil y el éxodo rural, en los años 60 y 70, momentos en los que descendió considerablemente el número de botargas, algunas de las cuales llegaron a desaparecer: “Por la contra, en los años 80 y 90 el asociacionismo fue brutal y en los pueblos se recuperó la vida cultural, siendo las botargas una de las manifestaciones que la gente tenía más arraigadas y que se recuperaron”. De esta manera, indica, en el año 1986 la Diputación Provincial las declaraba Fiesta de Interés Provincial: “Todas las botargas llevan 40 años con este reconocimiento, lo que pasa es que este dato estaba un poco olvidado”. La Ruta de las Botargas surgía con el objetivo de dar a conocer esta fiesta, que acaba de ser declarada además BIC en la categoría de Bien Inmaterial a iniciativa de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

 

 



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