La ciudad de Guadalajara despide hoy a D. Jesús Ochayta, quien fuera asesor religioso de la Asociación de Belenistas de Guadalajara entre los años 1990 y 2017, durante su etapa como párroco de San Nicolás el Real. Su fallecimiento ha sido comunicado por la propia entidad, que ha expresado su agradecimiento por décadas de apoyo, cercanía y compromiso con la tradición belenista.
Jesús Ochayta desempeñó un papel decisivo en la consolidación del proyecto belenista en la ciudad. Uno de sus gestos más determinantes fue la cesión de los salones parroquiales un par de días a la semana en 1999, una colaboración que permitió a la Asociación disponer por primera vez de un espacio estable de trabajo durante todo el año.
Gracias a aquella disponibilidad continuada, se pudo poner en marcha el primer taller permanente de belenismo, un hito que marcaría un antes y un después en la actividad de la entidad. De aquel impulso surgiría, pocos años después, el primer Belén Monumental de 2002, una de las señas de identidad más reconocidas del belenismo en Guadalajara.
La Asociación ha querido recordar a D. Jesús con un mensaje de profundo afecto, destacando su papel no solo como asesor religioso, sino como figura cercana y facilitadora de un proyecto cultural y artesanal que hoy forma parte del patrimonio festivo de la ciudad. En su despedida, la entidad ha expresado simbólicamente que “ha ido al Padre a montar el Belén Celestial que tanto cuidó en la Tierra”.
Su legado permanece estrechamente ligado a la evolución del belenismo en Guadalajara, una tradición que la Asociación ha trabajado desde su fundación en 1971 y que mantiene viva con actividad durante todo el año, como miembro de la Federación Española de Belenistas desde 1972.