La plantilla del servicio de limpieza viaria y mantenimiento de jardines de Cabanillas del Campo continúa con sus movilizaciones tras tres días consecutivos de concentraciones frente al Ayuntamiento, en un conflicto laboral que sigue sin resolverse pese a los últimos avances en la negociación.
Trabajadores y trabajadoras, respaldados por CCOO, han vuelto a exigir un convenio colectivo digno que incluya incrementos salariales justos. Al término de la última concentración, celebrada este viernes, el Ayuntamiento, la empresa concesionaria Grupo Raga y el sindicato mantuvieron una nueva reunión con el objetivo de acercar posturas.
Como principal resultado de ese encuentro, la empresa se ha comprometido a presentar la próxima semana una propuesta de convenio colectivo plurianual. Desde CCOO valoran este movimiento como un posible punto de inflexión. “Se abre una vía de negociación que el sindicato espera concluya con un convenio digno que recoja una subida salarial justa y más que merecida para estos trabajadores y trabajadoras que prestan estos servicios públicos”, ha señalado Juan Carlos García, secretario de Acción Sindical y Negociación Colectiva de la Federación de Hábitat de CCOO en Castilla-La Mancha.
El sindicato ha agradecido además la mediación del Consistorio, cuya implicación consideran clave para alcanzar un acuerdo satisfactorio, aunque advierten de que el calendario de movilizaciones se mantiene activo.
Más allá de este avance, el malestar en la plantilla sigue siendo evidente. Los trabajadores denuncian una situación laboral precaria, marcada por la congelación salarial hasta 2028 y, en algunos casos, retribuciones que no alcanzan el salario mínimo interprofesional.
Entre sus principales reivindicaciones figuran la aplicación del convenio colectivo estatal vigente, la mejora de las condiciones laborales y, en algunos casos, la rescisión del contrato con la actual adjudicataria para dar paso a una nueva licitación que garantice mejores condiciones.
El conflicto también ha generado críticas hacia el Ayuntamiento de Cabanillas del Campo, al que acusan de “pasividad” ante una problemática que, según señalan, es conocida desde hace tiempo. Especialmente cuestionada ha sido la decisión de prorrogar el contrato con Grupo Raga hasta 2028 sin exigir mejoras laborales a la empresa.
Además, la plantilla ha mostrado su preocupación por la contratación de empresas externas para realizar labores de jardinería durante la huelga, una práctica que consideran vulnera su derecho a la protesta y devalúa su trabajo.
En el plano político, la concejala Asun Mateos Gámez ha mostrado públicamente su respaldo a los trabajadores, participando en las concentraciones. “No se puede tolerar que en pleno siglo XXI haya personas trabajadoras cobrando salarios que no llegan al mínimo interprofesional”, ha afirmado, instando al equipo de gobierno a asumir su responsabilidad y garantizar condiciones laborales dignas en los servicios contratados.
Mientras tanto, el conflicto encara semanas decisivas. La plantilla mantiene la convocatoria de huelga para los días 1, 2, 3 y 4 de mayo, coincidiendo con las fiestas del Cristo de la Expiración, lo que podría incrementar la presión tanto sobre la empresa como sobre el Ayuntamiento.
A la espera de la propuesta anunciada por Grupo Raga, el desenlace de este conflicto dependerá de la capacidad de las partes para traducir los avances iniciales en un acuerdo que dé respuesta a unas reivindicaciones que los trabajadores consideran básicas: salarios dignos y condiciones laborales justas.