La Plataforma para la Defensa del Valle y Hoces del Mesa ha registrado ante el Ayuntamiento de Maranchón un total de 154 firmas de vecinos y vecinas que muestran su rechazo al proyecto promovido por la multinacional AVIAGEN para instalar cinco macrogranjas avícolas en este enclave del noreste provincial.
Según ha informado la propia Plataforma, las firmas proceden en su mayoría de residentes o propietarios de viviendas en Turmiel, donde está prevista la construcción de dos de las explotaciones proyectadas. El colectivo subraya que este respaldo representa “la práctica totalidad” de la población vinculada a la localidad, lo que, a su juicio, evidencia una oposición social “ampliamente mayoritaria” y arraigada en el propio territorio afectado.
El proyecto contempla la implantación de cinco granjas avícolas intensivas en el entorno del Valle del Mesa, una zona de alto valor paisajístico y ambiental. La iniciativa ha generado inquietud entre los vecinos, que temen las consecuencias que este tipo de instalaciones pueden tener sobre el medio natural, los recursos hídricos y la calidad del aire, así como sobre la tranquilidad y el modo de vida tradicional de la zona.
“Estamos hablando de proyectos que afectan directamente al lugar donde viven o pasan largas temporadas los vecinos. No es una oposición abstracta, es el rechazo de las personas que habitan el propio territorio afectado”, señalan desde la Plataforma, que insiste en que la voz de los habitantes debe ser tenida en cuenta en la tramitación del expediente.
Entre las principales preocupaciones expresadas por los firmantes se encuentran la posible contaminación derivada de los residuos ganaderos, el incremento del tráfico pesado, los olores asociados a la actividad y el impacto visual sobre un entorno caracterizado por su valor natural y su potencial turístico.
El movimiento vecinal se suma a otras iniciativas similares surgidas en distintos puntos de la provincia en los últimos años, donde colectivos ciudadanos han mostrado su oposición a proyectos de ganadería intensiva por su impacto en el medio rural.
Por el momento, el Ayuntamiento de Maranchón deberá valorar las alegaciones presentadas en el marco del procedimiento administrativo. Mientras tanto, la Plataforma ha anunciado que continuará con su labor informativa y de movilización social para frenar un proyecto que consideran incompatible con la conservación del entorno y el desarrollo sostenible del territorio.