La villa de Hita volverá a viajar este fin de semana al Medievo con la celebración de la 64 edición del Festival Medieval, una de las citas culturales y turísticas más emblemáticas de Castilla-La Mancha y la más veterana de su género en España. Del 3 al 5 de julio, sus calles, plazas y monumentos acogerán un intenso programa de actividades que rendirá homenaje al Arcipreste de Hita y a su inmortal Libro de Buen Amor.
Declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional y Bien de Interés Cultural, el festival nació gracias al impulso del profesor Manuel Criado del Val, cuya iniciativa convirtió la localidad alcarreña en un referente nacional de la recreación histórica y del patrimonio medieval.
Durante tres jornadas, vecinos y visitantes compartirán un recorrido por la cultura, la música, el teatro, la gastronomía y las tradiciones medievales, con la implicación de buena parte del municipio, auténtico protagonista de unas representaciones que se han convertido en la seña de identidad del festival.
La programación comenzará el viernes con la inauguración del II Encuentro Medieval del Libro de Buen Amor y el Arcipreste de Hita, que incluirá la apertura de la exposición Mujer y comunidad. Ser mujer al final de la Edad Media en la Casa-Museo del Arcipreste. El mercado medieval abrirá oficialmente sus puertas por la tarde, mientras que la noche estará marcada por el concierto Los Trovadores del Rey, a cargo de Veneranda Dies Ensemble y con la colaboración especial del actor Manuel Galiana, en las ruinas de la iglesia de San Pedro. La jornada concluirá con el tradicional espectáculo de fuego La noche de la Trotaconventos, protagonizado por Crispín d'Olot.
El sábado concentrará la mayor parte de la actividad. Desde primera hora abrirán el mercado medieval y las visitas gratuitas a bodegas, bodegos e iglesia de San Juan Bautista. A mediodía llegará uno de los momentos más esperados con la representación de La boda de Don Melón y Doña Endrina, basada en los personajes del Libro de Buen Amor y protagonizada por vecinos de la localidad, acompañados por música en directo, danza y animación.
Durante toda la jornada se sucederán pasacalles, actuaciones musicales, microteatro, exhibiciones y espectáculos en distintos rincones de la villa hasta desembocar en el tradicional Alarde, un desfile que recorrerá las calles de Hita con caballeros, doncellas, botargas y las cofradías de Don Carnal y Doña Cuaresma.
El Palenque volverá a ser escenario de algunos de los actos más multitudinarios. Allí se celebrará el histórico Combate de Don Carnal y Doña Cuaresma, seguido del esperado Torneo Medieval, con ejercicios caballerescos, justas y combates a cargo de Legend Especialistas. Ya pasada la medianoche, el espectáculo nocturno Ignis Aeternum combinará lucha medieval, fuego y efectos escénicos para cerrar una intensa jornada.
La programación cultural tendrá otro de sus grandes atractivos con la representación de El Lazarillo de Tormes, dirigida e interpretada por Rafael Álvarez "El Brujo", que llegará a las ruinas de la iglesia de San Pedro el sábado por la noche. El actor recupera una de las obras más emblemáticas de su trayectoria a partir de la adaptación de Fernando Fernán Gómez, en una función que constituye uno de los platos fuertes de esta edición.
El domingo servirá para despedir el festival con nuevas actividades familiares y de animación. El mercado volverá a abrir sus puestos mientras se suceden actuaciones musicales, talleres de lucha medieval, narraciones inspiradas en Las mil y una noches, exhibiciones de danza y la clausura del II Encuentro Medieval en la Casa-Museo del Arcipreste.
Junto a las recreaciones históricas, el festival invita también a descubrir el patrimonio de Hita y su oferta gastronómica, con restaurantes y tabernas ambientadas para la ocasión que completan la experiencia medieval.
Después de más de seis décadas de historia, el Festival Medieval de Hita mantiene intacta su capacidad para reunir a miles de visitantes y convertir durante un fin de semana la histórica villa alcarreña en un escenario vivo donde literatura, historia y tradición vuelven a encontrarse.