Por Julio Martínez García.
Voy a dar unos cuantos datos sobre el incendio de La Mierla, que se encuentra activo desde el pasado jueves, 16 de julio. Según la actualización del lunes, 20 de julio, a primera hora de la mañana, lleva más de 26.000 hectáreas quemadas -muchas de ellas, de alto valor ecológico, insertas en el Parque Natural de la Sierra Norte-; 28 municipios desalojados; más de 1.200 personas afectadas; graves daños económicos para los pequeños negocios serranos; y, sobre todo, un impacto fortísimo en unos parajes de una muy relevante riqueza ambiental. Un desastre ecológico del que la serranía arriacense tardará mucho tiempo en recuperarse. Si es que alguna vez lo consigue…
Desde que comenzase este incendio, tanto Vox como la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos (APAG) no sólo no han realizado autocrítica, sino que han ofrecido una multiplicidad de versiones (el hipotético causante del fuego sería miembro de las dos entidades). Por ejemplo, el partido ultraderechista ha señalado desde que -el presunto responsable- no se encontraba en el lugar cuando se inició el fuego, a que sí era él el que manejaba la maquinaria, pero que tenía todo en regla. De cualquier forma, el caso está en investigación. Los jueces serán los que dictaminen la verdad judicial.
Pero no sólo esta formación política ha realizado un papelón en este asunto. La APAG porta la palma en cuanto al esperpento. Llevan semanas manifestándose para solicitar la flexibilización de la sucesión de índices de propagación potencial (IPP) de incendios, una medición de riesgo que, de acuerdo a sus aseveraciones, estaría paralizando la cosecha de cereal en la provincia de Guadalajara. Por ello, solicitaban que les dejasen segar en más ocasiones. No hace tantos días, el pasado miércoles, 15 de julio, convocaban una tractorada en la comarca de Molina de Aragón, para enfatizar sus peticiones. Tan sólo 24 horas después, comenzaba el incendio de La Mierla.
Pero lejos de ser prudentes y autocríticos, el viernes, 17 de julio, desde la APAG publicaban un comunicado que se califica por sí mismo. Proclamaban una "defensa a ultranza de nuestro socio agricultor, que estaba trabajando en horario autorizado". Y aseguraban que "existe un nuevo error en el cálculo del IPP. Ayer (por el jueves 16 de julio), La Mierla tenía un IPP muy alto. Sin embargo, las condiciones de viento mayor de 50km/h correspondían con un IPP extremo. Y con ese IPP extremo, el incendio no se hubiera producido. El índice de Aemet (Agencia Estatal de Meteorología) de ese día en La Míerla era extremo".
Pero, entonces, ¿no querían flexibilizar y bajar los índices del IPP? ¿Ahora piden subirlos? Un poquito de coherencia, por favor. En lugar de plantearse estas preguntas, desde la patronal agraria de Guadalajara aseguran: "Seguimos manteniendo todas nuestras reivindicaciones y no vamos a admitir ningún tipo de chantaje por este incendio, ni la criminalización de nuestros agricultores". ¡Qué fantasía! Ni una miaja de propósito de enmienda.
Ante estos hechos, varios periodistas y personas afectadas llevamos poniendo de manifiesto públicamente las contradicciones de Vox y la APAG. Y, en lugar de ser cautelosos y comedidos, las referidas organizaciones están en modo terror, amenazando a todos y a todo. De hecho, ya han intentado intimidar con denuncias. Sin embargo, si ellos ladran, nosotros cabalgamos. Si no las varían, vamos a continuar criticando sus posturas en torno a una de las catástrofes ecológicas más dañinas que ha sufrido nuestra provincia. ¡No nos van a callar!
PD: El viernes, 17 de julio de 2026, se cumplían 21 años de la muerte de mi hermano en el incendio de La Riba. El jueves, 16 de julio, comenzaba el Incendio de La Mierla. Y el domingo, 19 de julio, las llamas han saltado el Alto Rey, donde esparcimos sus cenizas.
Julio Martínez García. Periodista.
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