El Gobierno de Castilla-La Mancha está ultimando un plan de actuación para paliar los efectos del incendio forestal de La Mierla sobre las explotaciones agroganaderas de la Sierra Norte de Guadalajara. Así lo ha anunciado este jueves el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, quien ha explicado que la Consejería trabaja de forma simultánea en tres líneas de actuación: identificar las explotaciones afectadas, garantizar la alimentación del ganado y poner en marcha un mecanismo de ayudas "muy rápido".
El consejero ha realizado estas declaraciones durante la inauguración de la nueva planta de procesado de champiñón laminado de la cooperativa Champinter, en Villamalea (Albacete), donde también se ha referido a la evolución de los trabajos que su departamento está desarrollando para atender las consecuencias del incendio que afecta a la provincia de Guadalajara.
En primer lugar, Martínez Lizán ha explicado que la Consejería inició hace dos días la localización y visibilización de las explotaciones situadas en los municipios que han tenido que ser desalojados. "Entendemos por lógica que son los más afectados por el incendio, lo que no quiere decir que haya llegado el fuego a todos esos municipios", ha precisado.
De forma paralela, se está analizando el perímetro del terreno calcinado para determinar el alcance real de los daños sobre las explotaciones agroganaderas. Según ha señalado, ya existe un primer avance elaborado por las Oficinas Comarcales Agrarias de Cogolludo y Sigüenza, aunque el informe definitivo estará disponible en los próximos días.
"Se está determinando cuántas explotaciones han sido afectadas realmente como consecuencia directa del fuego", ha indicado el consejero, quien ha reconocido que "hay alguna muerte de algún animal, evidentemente", si bien ha mostrado su confianza en que "en el conjunto del daño producido no será muchísimo el que hayan podido tener nuestras explotaciones".
Una vez concluida la evaluación de daños, el Ejecutivo autonómico centrará sus esfuerzos en la recuperación del sector mediante un programa de ayudas que, según Martínez Lizán, se pretende activar con la mayor rapidez posible.
"Se está trabajando en la fase de recuperación y en la puesta en marcha de un mecanismo de ayudas que pretendemos que sea muy rápido", ha afirmado.
La tercera línea de actuación se centra en una de las principales consecuencias del incendio para la ganadería extensiva: la desaparición de los pastos. En este sentido, el consejero ha subrayado la necesidad de garantizar tanto el suministro inmediato de alimento como la viabilidad futura de las explotaciones.
"Ha desaparecido principalmente el pasto con el que el ganado extensivo se alimentaba y, por lo tanto, tenemos que hacer una gestión para este momento, pero también de cara al futuro para seguir facilitando la supervivencia y la continuidad de esas explotaciones", ha explicado.
La Consejería estima que en los 34 municipios incluidos en el operativo del incendio —aunque no todos han resultado afectados por las llamas— existen alrededor de 4.000 cabezas de ganado, principalmente bovino y ovino, además de explotaciones caprinas.
El incendio también afecta al sector apícola, con unas 700 explotaciones que suman alrededor de 5.000 colmenas.
Para coordinar las actuaciones, Martínez Lizán ha anunciado que en los próximos días se celebrará una reunión sobre el terreno con la Diputación de Guadalajara para definir las medidas de apoyo que se pondrán en marcha "cuanto antes".
Por último, el consejero ha recordado que los seguros agrarios cubren tanto los daños provocados directamente por el fuego como los derivados del humo y del calor, motivo por el que ha insistido en la importancia de su contratación. Asimismo, ha destacado que el Gobierno regional continúa incrementando las ayudas destinadas a subvencionar estos seguros porque considera que "es la vía más rápida de conseguir apoyo cuando se sufren estos siniestros".