Cogolludo ha reunido a una veintena de ganaderos de la Sierra Norte de Guadalajara para abordar una de las principales preocupaciones de las explotaciones que conviven con la presencia del lobo: cómo prevenir sus ataques y reducir sus efectos sobre el ganado.
El delegado de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Santos López, ha participado este miércoles en la clausura de unas jornadas de prevención de daños ocasionados por el lobo dirigidas a profesionales del sector ganadero de la comarca.
Durante el encuentro se han analizado distintas medidas destinadas a evitar los ataques y minimizar su impacto en las explotaciones. La formación se enmarca en las actuaciones que desarrolla el Gobierno de Castilla-La Mancha para favorecer la convivencia entre la actividad ganadera y la presencia del lobo y, al mismo tiempo, ofrecer respaldo a las explotaciones que sufren daños.
Una de las vías de apoyo son las indemnizaciones por los ataques. Según los datos facilitados por el Gobierno regional, entre 2020 y 2025 se han destinado 369.877 euros a compensar los daños ocasionados por el lobo en Castilla-La Mancha.
A estas ayudas se suman las destinadas a la adopción de medidas preventivas en las explotaciones. En 2024 alcanzaron los 121.373,95 euros, mientras que las ayudas dirigidas al mantenimiento de mastines ascendieron a 34.650 euros en 2025.
Estas líneas buscan reforzar las herramientas de los ganaderos para proteger sus explotaciones y reducir las consecuencias de los ataques, en un territorio como la Sierra Norte de Guadalajara donde la actividad ganadera convive con la presencia del lobo.
Las jornadas de Cogolludo han puesto el foco precisamente en la prevención, con el objetivo de trasladar a los profesionales medidas que puedan contribuir a reducir los daños y facilitar esa convivencia.