La gestión forestal sostenible: ¿Una solución de futuro contra el abandono del medio rural?

Publicado por: Marta Perruca
04/02/2024 09:00 AM
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La comarca de Molina de Aragón y el Alto Tajo tiene un potencial muy alto, tanto en cantidad como en calidad, para la explotación de la resina, según un estudio realizado por GEA Forestal con financiación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que propone además otras alternativas como la apicultura, la micología, el cultivo de aromáticas o el aprovechamiento de algunas plantas presentes en la zona con usos en medicinales

 

Un estudio revela el potencial de la gestión sostenible de los recursos forestales de la comarca de Molina y el Alto Tajo para impulsar la actividad económica en los montes como medio para fijar población en esta zona, con menos de dos habitantes por kilómetro cuadrado y, al mismo tiempo, luchar contra el abandono que representa uno de los mayores factores de riesgo de incendios forestales.

 

El proyecto de la empresa GEA Forestal “Resina y gestión de los recursos forestales: Futuro del medio rural” está financiado con las ayudas del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para la transformación territorial y lucha contra la despoblación con una dotación 83.192 euros, y ha sido desarrollado a lo largo de los últimos 13 meses en los montes de Iniéstola, Corduente, Cobeta y Torremocha del Pinar. El objetivo del mismo no es otro que “analizar los recursos naturales de los que disponen esos ayuntamientos y estudiar su viabilidad económica, de acuerdo a criterios técnicos y medioambientales”, señala Sonia Pérez Mazarío, ingeniera técnica forestal y gerente de GEA Forestal.

 

En este sentido, se pretende apostar por otros sectores distintos a la agricultura y ganadería, centrados en los montes, con una gran extensión en esta zona, a partir de aprovechamientos forestales maderables y no maderables como la micología, la apicultura, las plantas aromáticas, los aceites esenciales, la caza etc.

 

Los resultados han sido presentados esta semana a los vecinos y nuevos pobladores de la comarca en el aula de la UNED de Molina de Aragón y desvelan que estos bosques “tienen un potencial resinero muy alto, tanto de producción como de calidad, porque esa zona tradicionalmente ha sido resinera, pero a partir de los años 60, con los movimientos migratorios hacia las ciudades, esos montes se han quedado abandonados y ya no es que no se saque resina, es que no se hace prácticamente nada”, asevera la técnico.

 

En concreto, se han analizado los bosques de la Dehesa Común y Navavilla y Palancosa de Cobeta; la Dehesa y Pinar de Corduente; el Pinar de Iniéstola y la Dehesa y el Pinar de Torremocha del Pinar que en su conjunto suman casi 4.000 hectáreas de pinar “con un desarrollo apropiado y las características idóneas” para el aprovechamiento resinero, a las que podrían sumarse otras 150, en los próximos 50 años.



 

“Son zonas catalogadas con un potencial resinero alto o muy alto, pero como en casi toda la España más rural, se da la circunstancia de que es una zona eminentemente forestal y esos montes, como no hay gente, no se aprovechan los recursos forestales y están abandonados, con todos los problemas asociados a ese abandono, pero principalmente el alto riesgo de incendio”, comenta la gerente de GEA Forestal.

 

Con los resultados del estudio en la mano, Pérez Mazarío considera que la resina puede ser un sector económicamente viable y un atractivo para que nuevos pobladores se asienten en la zona.

 

No obstante, indica que dentro de la gestión forestal “el sector de la resina representa un porcentaje mínimo, con cierta actividad en la provincia de Guadalajara, en la zona de Coca, en Segovia y algo en Cuenca y en Extremadura, pero muy poco. En la comarca de Molina y el Alto Tajo, según la gerente de GEA, existen no más de una quincena de resineros y en la zona de estudio, según han podido saber, no se va a resinar este año en los montes de Torremocha del Pinar, en Cobeta, a los dos resineros que existían, se va a sumar un tercero y la actividad se mantendría en Corduente e Iniéstola.

 

La empresa ha desarrollado varias iniciativas de formación para resineros con el fin de fomentar esta actividad de la mano de la Diputación Provincial. “De hecho, dentro de este proyecto hicimos un curso en Cobeta para futuros resineros y la verdad es que hay interés, lo que pasa es que también es cierto que el mercado de la resina es muy variable, los precios no son estables de un año a otro y esto genera incertidumbre. Por eso, es recomendable que el resinero compagine esta actividad con otra para poder subsistir”, valora.

 

En este sentido explica que a la hora de iniciarse en esta actividad es muy importante la formación porque “ahora se están empleado nuevas técnicas para realizar la pica de los árboles que incrementan mucho el rendimiento, de tal manera que se necesita menos tiempo y se obtiene mayor producción”.

 



El estudio también considera interesantes otros recursos como la amplia variedad de ejemplares de setas que se encuentran en estos bosques, para lo que recomienda valorar la producción para poder establecer mecanismos que regulen la recolección. Asimismo, señala otras posibilidades como el aprovechamiento de la gayuba, planta muy utilizada con usos medicinales; o de la jara pringosa, cuyos aceites esenciales son muy apreciados en tratamientos de fitoterapia o intensificar el cultivo de la lavanda.

 

Asimismo, indica que el matorral de estos montes es muy denso, con abundante jara pringosa y una gran variedad de plantas aromáticas que representan un recurso importante para el desarrollo de la apicultura.

 

 

Por otro lado, explica que el aprovechamiento sostenible de los bosques presenta en la actualidad nuevas oportunidades como la certificación de la madera, pero también de los servicios ecosistémicos, como la absorción de CO2. “Esta certificación, además de que el mercado ya la está exigiendo, ofrece una diferenciación y un valor añadido de tu producto”. Este tipo de certificaciones pretende asegurar que la madera se haya producido mediante una gestión forestal ambientalmente apropiada, socialmente beneficiosa y económicamente viable, a través de la evaluación voluntaria de las empresas del sector, mediante auditorias en las diferentes etapas del proceso hasta alcanzar el producto final para garantizar el origen legal y sostenible de las materias primas.

 

Las oportunidades están ahí pero ¿cómo se llevan a la acción?

Los resultados de este estudio arrojan conclusiones muy interesantes sobre las oportunidades de la gestión de los recursos forestales como motor de desarrollo rural pero la técnico insiste en que este estudio no será más que papel mojado “si luego se queda metido en un cajón”

 

A pesar de las oportunidades que ofrece la gestión forestal sostenible la realidad es que revertir esta situación de abandono de nuestros bosques es una empresa complicada, principalmente, por la falta de población, pero también por la falta de recursos de los ayuntamientos de estas zonas. “Desde la Administración tienen que entender que esta es la realidad y valorar cómo se pueden gestionar los montes para que sean rentables y que eso sirva para fijar población, porque no existen otros recursos en estas zonas”, afirma la ingeniera forestal.

 

En este sentido recuerda que los ayuntamientos del medio rural, especialmente en esta zona situada en el corazón de la despoblación, no tienen recursos para solicitar y gestionar las ayudas que les permitirían elaborar un Plan de Ordenación de Montes para abordar la gestión de sus montes municipales, ni tampoco cuentan con capacidad económica para contratar personal técnico para que lo haga, por lo que sus bosques "tienen un riesgo alto de arder en un incendio porque están abandonados y no se aborda una gestión de ningún tipo. Luego es verdad que existen montes de utilidad pública que sí los gestiona directamente por la administración, pero los privados dependen de esos ayuntamientos que en su inmensa mayoría son muy pequeños”.

 

Para la gerente de GEA Forestal la única manera de poder abordar la gestión sostenible de estos montes abandonados es la unión de varios de estos ayuntamientos para asumirla de manera conjunta “como ha hecho la Mancomunidad del Alto Tajo con muy buenos resultados, porque entre todos pueden optar ayudas y tener personal técnico de manera común para todos los pueblos que les gestione todas las ayudas y los aprovechamientos forestales”

 

GEA Forestal es una empresa que lleva 15 años trabajando en la gestión de los recursos naturales, realizando Planes de Ordenación de Montes a nivel nacional, pero con especial incidencia en la provincia de Guadalajara, especialmente, “en el asesoramiento de pequeños ayuntamientos que querían empezar a gestionar sus montes. Lo que hacemos es un inventario de todos los recursos naturales que existen y una planificación a diez años de los aprovechamientos que hay que hacer”.

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