REPORTAJE. Las trabajadoras del hogar de Guadalajara, víctimas silenciosas de agresiones sexuales y acoso

Publicado por: Ana María Ruiz
02/05/2026 08:00 AM
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Inagen: CCOO del Hábitat.
Inagen: CCOO del Hábitat.

CCOO del Hábitat llama a las afectadas y a alzar la voz contra la creciente violencia machista que se produce en un sector altamente precarizado

 

Tocamientos no consentidos, piropos subidos de tono, roces 'casuales', proyección de películas porno en la televisión mientras hacen su trabajo, masturbaciones en su presencia e incluso un intento de violación. Estas son algunas de las muestras del acoso y de la violencia sexual que padecen cientos de mujeres en Castilla-la Mancha y de Guadalajara en un sector altamente precarizado: el de las trabajadoras del hogar.


Se trata de una violencia machista que se ejerce contra aquellas que precisamente se dedican a cuidar y a apoyar a las personas más vulnerables. Sin embargo, en demasiadas ocasiones, la vulnerabilidad cambia de bando y son ellas las que la padecen. Y lo peor de todo: de forma silenciosa.  


CCOO del Hábitat de Castilla-La Mancha realizó un estudio en el año 2022 que se saldó con unos datos realmente preocupantes y que están totalmente vigentes en la actualidad. Se recogieron más de un centenar de denuncias anónimas de agresiones sexuales a trabajadoras del hogar en la región. Sin embargo, los casos se elevan exponencialmente, ya que la mayor parte de ellos no se denuncian. 


Fátima Pacheco, responsable de CCOO del Hábitat en Guadalajara, ha señalado a El Decano de Guadalajara que "el estudio salió con bastantes casos y muy duros, nos parecen muchos pero realmente son pocos porque hay muchísimos que no se denuncian. Las trabajadoras del servicio de Ayuda a Domicilio y de las empleadas del hogar están vendidas en este sentido", denuncia.


Los motivos de ese silencio son varios. El principal y el que evita que se pueda realizar un control es que, con la ley en la mano, los domicilios particulares, que son el lugar de trabajo de estas mujeres, gozan del derecho de inviolabilidad: "No se pueden realizar valoraciones de riesgos, especialmente psicosociales, porque prevalece la inviolabilidad del usuario a la propia seguridad de las trabajadoras. Es así de triste. Aquí el acoso no viene de un superior jerárquico o de un compañero de igual a igual, viene del usuario o de familiares de usuarios, y eso es una complicación. A diferencia de lo que ocurre en las empresas, no se puede abrir un protocolo de acoso sexual y que haya consecuencias. Aquí no se puede porque el usuario no es trabajador de la empresa", afirma Pacheco. 

 

El segundo motivo que las deja totalmente indefensas es la práctica inexistencia de denuncias: "No denuncian porque es muy complicado. Dentro de un domicilio particular están solas, no están respaldadas por compañeros. Prácticamente todas trabajan con grandes dependientes y con personas con problemas de salud mental. En este caso, si hay comportamientos extraños se pueden deber a la enfermedad. Pero el usuario que, cuando le estás aseando, te coge la esponja y te pone las manos en los genitales no está precisamente enfermo y sabe muy bien lo que hace". 


Respecto al tipo de agresiones sexuales más frecuentes, Fátima Pacheco señala que "las que pasan más desapercibidas son los tocamientos, los roces, determinadas ‘palabras’, pedir abrazos y besos, pero también hay masturbaciones y se da mucho poner películas porno mientras ellas están delante trabajando". "Pero hay casos mucho más duros", asegura la sindicalista. 


Sin embargo, la denuncia no es lo habitual. "Para ellas es un trabajo con una carga emocional muy grande y muchas veces se sienten culpables. Es muy difícil que denuncien porque, primero, tienen que dar el paso; segundo, las tienen que creer y tercero, que nadie las juzgue ni las haga sentir culpables. Yo estoy convencida de que hay mucho más de lo que nos llega al sindicato", señala.

 

Fátima Pacheco, responsable de CCOO del Hábitat en Guadalajara//Imagen: CCOO.
Fátima Pacheco, responsable de CCOO del Hábitat en Guadalajara//Imagen: CCOO.


Implicación de las administraciones


Por este motivo, desde CCOO del Hábitat, mayoritario en el sector en la provincia, se está instando a los ayuntamientos para que en los pliegos de condiciones del Servicio de Ayuda a Domicilio se pueda introducir un capítulo para que el usuario que lo solicite sepa que se podrá realizar un seguimiento de las condiciones de las trabajadoras en su hogar y, en caso de demostrarse que ha existido agresión sexual o acoso, se le retire la prestación del servicio


Cabe destacar que el Ayuntamiento de Guadalajara es uno de los pocos de España que contempla esta posibilidad en los pliegos. Un éxito del comité de empresa que se consiguió en 2023, con el anterior equipo de Gobierno del PSOE y Ciudadanos: "Casi todas las empresas son contratas que dependen de las administraciones públicas. Por ello, desde CCOO hacemos un llamamiento a las administraciones, a los ayuntamientos que tienen estas contratas que se pagan con dinero público a fin de que vigilen para que esto no pase. Y la forma de ponerle coto es incluirlo en los pliegos, poder tener un seguimiento que permita a los representantes de las trabajadoras entrar a los domicilios a valorar riesgos porque ahora mismo no se puede, salvo en Guadalajara capital. Las administraciones tienen que ser las garantes de que todo esto no ocurra porque estas trabajadoras están absolutamente expuestas", señala Fátima Pacheco. 

 

Ante esta situación de riesgo, desde CCOO se vienen promoviendo desde hace años actividades para que las trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio de Guadalajara se conozcan entre ellas y creen redes de apoyo: "A través de estas redes se van informando entre ellas de muchos asuntos y, sobre todo, de cómo se comporta tal o cual usuario para que vayan con cuidado. Pero esa no es la solución. En Guadalajara capital, con casos muy duros, conseguimos que se pueda denunciar y que se le quite el servicio a un usuario que tenga estos comportamientos. Porque lo que hacía la empresa era quitar a la trabajadora afectada y enviar a otra, lo que no arreglaba nada sino que estaba exponiendo a otra mujer a lo mismo y dejándola totalmente desamparada". 


No obstante, estos problemas continúan produciéndose e incluso van en aumento. Por ello, desde CCOO están luchando para que otros ayuntamientos de la provincia en los que existe representación sindical en el SAD -como Sigüenza, Azuqueca o Cabanillas del Campo- incorporen en sus ordenanzas y pliegos la posibilidad de poder valorar los riesgos en los domicilios de las personas beneficiarias del servicio.


Cabe destacar que los usuarios del Servicio de Ayuda a Domicilio que cometen este tipo de agresiones sexuales son varones, cuya edad se sitúa en torno a los 75 años. 

 

Las empleadas del hogar, especialmente las inmigrantes, las más expuestas

 

Si las trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio sufren este tipo de situaciones, peor paradas salen las empleadas en hogar: “Las agresiones sexuales y el acoso, que no olvidemos que son casos de violencia machista, se cuadriplican en este ámbito. En Ayuda a Domicilio están más controladas porque dependen de empresas, tienen una jornada determinada y están amparadas por un convenio. Pero, sin embargo, a las empleadas del hogar las contrata el propio usuario, por lo que la protección es mucho más difícil y es más fácil cometer abusos" 


En este sentido, la mayor parte de las víctimas suelen ser inmigrantes, que tienen dificultades con los papeles y necesidades económicas urgentes, por lo que se convierten así en las más vulnerables. 


"Muchas de ellas trabajan como internas y hay casos tremendos. Algunas de ellas tienen que poner candados en sus habitaciones e incluso ha habido casos de ofrecerles dinero para 'poder volver a su país' a cambio de determinados 'servicios'", denuncia Pacheco. 


El caso más grave que ha abordado el sindicato se produjo en Guadalajara capital hace años. Fue un intento de violación a una joven inmigrante interna por parte de un hombre de 80 años, que acabó con una denuncia penal por agresión sexual. "En este sector hay mucha inmigración, con la dificultad de los papeles y al final son las más vulnerables. Las mujeres inmigrantes son las que más acoso sufren porque son las más precarizadas", señala la responsable provincial de CCOO del Hábitat. 


Esta forma de violencia sexual y laboral se ha silenciado durante años: "Es algo muy cultural. Hay señores que todavía consideran que no pasa nada por piropear o tocar el culo a una mujer que trabaja en su casa y, si además, es inmigrante, no va a decir nada. Se ha silenciado porque no es lo mismo que estar en un centro de trabajo. Muchas de ellas no tienen redes familiares ni de amigos y trabajan en los domicilios totalmente aisladas". 

 

Visibilizar y denunciar 


Por ello, Fátima Pacheco insiste en la necesidad de transmitir a las trabajadoras del hogar que hay que visibilizar este tipo de violencia machista porque el acoso sexual puede llevar a agresiones más fuertes: "En CCOO disponemos de una red de apoyo para que no se sientan desprotegidas y, como decía Giselle Pericot, que la vergüenza cambie de bando".

 

Por ello, recuerda que en CCOO del Hábitat pueden encontrar apoyo y dejar de padecer estas situaciones: "Las sedes de CCOO de Guadalajara capital y de Azuqueca somos Puntos Violeta. Por ello, les pedimos que no se callen porque estamos preparadas y formadas para abordar este tipo de violencia de género y acoso sexual. Estamos aquí para protegerlas y darles herramientas para ello. Tienen que contarlo y saber que no están solas". 

 

Una de las jornadas organizadas por CCOO para tejer redes de apoyo entre las trabajadoras//Imagen: CCOO del Hábitat.
Una de las jornadas organizadas por CCOO para tejer redes de apoyo entre las trabajadoras//Imagen: CCOO del Hábitat.

 

Un Protocolo de Acoso pendiente desde 2024


El pasado 30 de marzo se conmemoraba el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, una fecha cuyo objetivo es reivindicar los derechos laborales, la dignificación y la visibilidad de este sector, compuesto mayoritariamente por mujeres y cuyo trabajo está demasiado infravalorado.  


Aprovechando esta efeméride, CCOO del Hábitat, informaba que el Gobierno de España elaboró un protocolo de actuación frente a situaciones de violencia y acoso en el servicio del hogar familiar. Dicha propuesta quedó recogida en un Real Decreto, fechado en septiembre de 2024, por el que se regula la protección de la seguridad y la salud para las trabajadoras del hogar. Desde el sindicato se realizaron aportaciones, como introducir el ciberacoso o concretar que no sólo se trata de proteger a la víctima, sino también de atenderla y de que las medidas para detener la posible situación de violencia y acoso se mantengan mientras sean necesarias y hasta el completo restablecimiento de la persona agredida. Por último, se introdujo un apartado nuevo referido a la protección de las trabajadoras frente a represalias que puedan realizarse en su contra cuando éstas efectúen una denuncia, atestigüen, colaboren o participen en las investigaciones que se lleven a cabo. 

 

No obstante, desde el sindicato se denuncia que el citado Protocolo, "que debió ser elaborado por el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo en un plazo máximo de un año tras la publicación del Real Decreto, aún no ha visto la luz, por lo que reclamamos su inmediata publicación como herramienta para facilitar la denuncia, mediante canales accesibles que garanticen la confidencialidad y la reparación ante casos de violencias machistas sobre las trabajadoras del hogar".


Según datos de 2024 del Instituto Nacional de Estadística, las mujeres representan el 95,7% del sector del empleo doméstico y el 42% son de origen extranjero. "La precariedad es estructural, la interseccionalidad atraviesa la existencia de estas mujeres para doblegarlas como trabajadoras y personas. No sólo el género, también la clase social, la etnia, la situación administrativa o la formación y el desconocimiento de sus derechos pesan sobre ellas como una fuerte losa que las lastra, juzga y subyuga para anularlas y poder cometer sobre ellas todo tipo de violencias", se afirma desde el sindicato.

 

Existen pocos estudios específicos, pero los que hay arrojan resultados contundentes. Según una investigación de Oxfam Intermón y la Asociación Por ti Mujer, el 49,2% de las trabajadoras encuestadas que ejercen su trabajo en el ámbito del trabajo del hogar afirman haber vivido algún tipo de violencia en el trabajo a lo largo de su trayectoria laboral.

 

CCOO del Hábitat reivindica que las trabajadoras del hogar son indispensables y merecen protección: "Son mujeres con derechos aún no reconocidos y, por tanto, un colectivo oprimido. Son ciudadanas. No las tratemos como 'cosas' que nos pertenecen. Y ante las violencias de género y las violencias sexuales ofrezcámoslas soluciones, apoyo, acompañamiento, información, comprensión y desahogo".

 

Cartel elaborado por CCOO con motivo del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar 2026//Imagen: CCOO del Hábitat.
Cartel elaborado por CCOO con motivo del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar 2026//Imagen: CCOO del Hábitat.

 

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