La Asociación de Amigos de Villaescusa de Palositos celebrará este sábado, 30 de mayo, la XIX Marcha de las Flores, una cita ya emblemática en la provincia de Guadalajara que volverá a reunir a antiguos vecinos, descendientes, peregrinos y defensores del patrimonio rural para reivindicar la recuperación de los caminos públicos y la conservación de este antiguo pueblo alcarreño.
La marcha, respaldada por más de una treintena de instituciones y asociaciones jacobeas, tiene como principal objetivo reclamar el libre paso por los caminos y vías pecuarias que atraviesan Villaescusa de Palositos, el acceso al cementerio municipal y la protección de la iglesia románica de la Asunción, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) y actualmente amenazada por el deterioro y la falta de actuaciones para su conservación.
Como en anteriores ediciones, los participantes recorrerán distintos tramos del Camino de la Lana, histórica ruta jacobea que atraviesa este enclave situado entre los términos de Peralveche y Salmerón. La organización ha previsto tres recorridos con diferentes niveles de dificultad.
El grupo principal partirá a las 12.00 horas desde el Camino de Peralveche, a la altura del monte público Dehesa, junto a las Casas de San Román, para completar un trayecto accesible de unos tres kilómetros entre ida y vuelta hasta Villaescusa de Palositos.
Además, un segundo grupo de peregrinos iniciará la marcha desde el albergue de Salmerón a las 9.00 horas, recorriendo unos 20 kilómetros por el trazado jacobeo del Camino de la Lana.
También está prevista, pendiente de confirmación, una tercera ruta desde Viana de Mondéjar hasta Villaescusa, con posibilidad de continuar posteriormente hasta Salmerón.
Todos los grupos confluirán en la plaza de El Coso, antiguo centro neurálgico del pueblo, desde donde se realizará una visita al cementerio municipal para realizar la tradicional ofrenda floral a los antiguos vecinos enterrados en este lugar. Posteriormente, los asistentes recorrerán el casco urbano para visitar la iglesia románica y la fuente pública de El Gamellón.
La jornada concluirá con una comida popular y el regreso de los participantes a los puntos de origen.
Villaescusa de Palositos se ha convertido en uno de los símbolos más representativos de la despoblación en la provincia de Guadalajara. La falta de carreteras, electricidad y servicios básicos provocó el progresivo abandono del pueblo entre las décadas de 1960 y 1970. Con el paso de los años, gran parte de las tierras y viviendas quedaron integradas en una finca privada, mientras el núcleo urbano fue desapareciendo casi por completo.
Hoy únicamente permanecen en pie la iglesia de la Asunción y el cementerio, rehabilitado parcialmente hace unos años por el Ayuntamiento de Peralveche. La Asociación de Amigos de Villaescusa denuncia desde hace décadas el cierre de caminos públicos y vías pecuarias, así como las dificultades para acceder libremente al municipio y recorrer el Camino de la Lana.
La denominada Marcha de las Flores nació en abril de 2006, cuando un grupo de antiguos vecinos acudió con ramos de flores para visitar las tumbas de sus familiares y fue retenido a la entrada del pueblo tras el aviso del propietario de la finca. Aquella primera movilización terminó convirtiéndose en un acto anual de reivindicación y memoria colectiva.
La asociación recuerda que distintas administraciones han reconocido la titularidad pública de varios caminos y que incluso existen resoluciones judiciales favorables a su apertura. Sin embargo, lamentan que el problema continúe sin resolverse de manera definitiva y denuncian la falta de actuaciones urgentes para proteger el patrimonio histórico del enclave.
En este sentido, insisten en que la iglesia románica de la Asunción, incluida en su día en el Plan del Románico de Guadalajara, continúa en grave riesgo de ruina pese a su declaración como BIC.
La XIX Marcha de las Flores pretende así mantener viva la memoria de Villaescusa de Palositos y reclamar una solución definitiva que garantice el acceso público, la conservación del patrimonio y el libre tránsito de vecinos, senderistas y peregrinos por este histórico enclave de la Alcarria.