El doctor Norman Bethune en la Batalla de Guadalajara

21/06/2026 08:00 AM
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Transfusión de sangre. El herido es Bruno Franjen, sueco que había perdido una mano, tres dedos y un ojo. La transfusión fue hecha por el doctor Bethune, canadiense. Le salvó la vida. Guadalajara, marzo, 1937//Sig. Foto: BNE.GC-CARP. 113/2/3/2.
Transfusión de sangre. El herido es Bruno Franjen, sueco que había perdido una mano, tres dedos y un ojo. La transfusión fue hecha por el doctor Bethune, canadiense. Le salvó la vida. Guadalajara, marzo, 1937//Sig. Foto: BNE.GC-CARP. 113/2/3/2.

Por Enrique Alejandre Torija

 

Henry Norman Bethune (Gravenhurst, Ontario (Canadá),1890 - Tang, (República Popular China),1939) fue un médico nacido en el seno de una destacada familia canadiense, que cursó estudios de Medicina en la Universidad de Toronto, los cuales dejó en suspenso en 1914 para incorporase como camillero en el Frente Occidental, en el que fue herido, obteniendo el título de doctor en 1916.

 

Desde 1929 desarrolló su actividad en el Hospital Royal Victoria de Montreal, especializándose en cirugía del tórax para lo que perfeccionó al menos una docena de  herramientas quirúrgicas, entre ellas las 'Bethune rib shears' (Tijeras de costilla Bethune), aún en uso en la actualidad, además de escribir artículos sobre sus descubrimientos en esta especialidad médica.

 

Pero para Bethune su gran preocupación eran las causas sociales de la enfermedad, por lo que durante los años de la Gran Depresión prestó atención gratuita a pacientes pobres, llegando incluso a pedir que el Gobierno de Canadá proporcionara una medicina socializada. En 1935 viajó a la URSS para estudiar el sistema sanitario soviético, a la par que ingresó en el Partido Comunista de Canadá.

 

En 1936 viajó a España, llegando a Madrid el 3 de noviembre en calidad de voluntario de las Brigadas Internacionales, dentro de las filas del Batallón Mackenzie-Papineau, formando parte de la Unidad Médica canadiense ligada al Socorro Rojo Internacional.

 

En la capital del Estado español se hizo cargo  del Instituto de Transfusión Hispano-Canadiense, un banco de sangre, de los pioneros en España, ubicado en la calle Príncipe de Vergara de Madrid y, desde el que se hizo un llamamiento a los madrileños para donar sangre, a lo que respondieron con generosidad,  pues se  presentaron más de dos mil personas en escasos días. El 23 de diciembre de ese año el doctor Bethune llevó a cabo la primera transfusión en la Ciudad Universitaria.

 

Bethune perfeccionó un método para conservar la sangre en buenas condiciones e ideó, además, una unidad móvil de transfusión, la primera en el mundo, que más tarde fue modelo para la creación de las MASH (Móvile Army Surgical Hospital) y que no era sino una furgoneta Ford con el añadido de un frigorífico, una cámara de esterilización y el material quirúrgico necesario para la misión que tenía prevista. Todo ello fue costeado de su propio peculio. 

 

Tras la caída de Málaga, en febrero de 1937, se desplazó allí desde Valencia para ayudar la ingente multitud que huía de la represión fascista, transportándolos con su propia furgoneta. A él debemos la crónica estremecedora de esta tragedia  plasmado en 'El crimen de la carretera Málaga-Almería' que contiene fragmentos como este:

 

«…decidimos llevar a toda la gente que pudiéramos a Almería. Era difícil decidir a quién llevar y con el vehículo asediado por una turba de madres y padres desesperados que nos entregaban a sus hijos ¿Cómo podíamos elegir entre un niño que estaba muriendo de disentería o una madre que estrechaba contra su pecho al descubierto a su niño nacido en la carretera dos días antes? En el primer viaje solo niños. 40 niños y dos mujeres hacinados en el camión y la cabina".

 

La Batalla de Guadalajara

 

Norman Bethune estuvo también activo en el frente de la batalla de Guadalajara,  al que se incorporó el 12 de marzo, al cuarto día de haberse iniciado la ofensiva de los italianos en la Alcarria.

 

Heridos y personal sanitario en el Hospital Komenski (en el Colegio de las Adoratrices de Guadalajara). Mayo-junio 1937. Procedencia foto: www.brigadas internacionales.org
Heridos y personal sanitario en el Hospital Komenski (en el Colegio de las Adoratrices de Guadalajara). Mayo-junio 1937//Procedencia foto: www.brigadas internacionales.org

 

Desde el 11 de marzo, la llegada de heridos había sido numerosa a las unidades médicas republicanas que carecían del suficiente material sanitario, las cuales  tenían establecidos hospitales militares en Tórtola de Henares, Humanes y Guadalajara, donde funcionaba el Hospital Provincial, ahora nombrado 'Federico Urales', que había sido trasladado provisionalmente al colegio de las Adoratrices por los desperfectos que había sufrido tras el bombardeo del 6 de diciembre de 1936.

 

En las dependencias de este edificio para fines religiosos, construido a finales del siglo XIX por iniciativa de la duquesa de Sevillano, estuvo instalado entre los meses de abril y agosto de 1937 un hospital de los brigadistas checos con el nombre de Jan Amos Komenski, que en el mes de septiembre marcharía a Benicassim. Existió además otro de primeras urgencias en el Parador de Torija, a escasos kilómetros del escenario de la contienda.

 

El  doctor Bethune trajo consigo diez botellas de sangre y un refrigerador en una camioneta Ford, en la que viajaban además su intérprete y ayudante, un danés Henning Sorensen, el doctor Antonio Culebras,del Instituto; Geza Kárpáthi, el cineasta húngaro proveniente de París con objeto de realizar un documental sobre el Servicio de Transfusión de Sangre.

 

En el Hospital de Guadalajara trabajó conjuntamente con el cirujano neozelandés Douglas Jolly, capitán médico de la XI Brigada Internacional, compaginando ambos su profesionalidad y, sobre todo, su fuerza de voluntad para suplir las carencias materiales y así poder atender a los numerosos heridos que venían del campo de batalla, estimados en más de tres mil por el doctor Massons en su libro 'Historia de la Sanidad Militar Española'.

 

Como recordó su asistente Hazen Sise, Bethune era una persona de naturaleza inquieta y temeraria:

 

"Le encantaba adentrarse en el peligro. Le apasionaba el olor del peligro… Era siempre muy emocionante estar con Bethune… Necesitaba en su cuerpo esa adrenalina que se genera en una situación arriesgada. A veces me asustaba muchísimo cuando se movía a ciegas. Nunca sabíamos si había una ametralladora a la vuelta de la esquina, pero él nunca se paraba a inspeccionar. Era un hombre de caballería..." 

 

Su biógrafo, Roderick Stewart, cuenta una incursión de Bethune al frente en plena Batalla de Guadalajara:

 

"Eran las primeras horas de la tarde, estaba comenzando a lloviznar, cuando giró hacia el norte en la N-II, la carretera principal. Habían pasado el pueblo de Torija, a unos 20 kilómetros de Guadalajara, cuando vieron, a unos cinco kilómetros, varios vehículos moviéndose desde Trijueque hacia el sur… En una curva de la carretera, se encontraron con una larga línea de soldados republicanos que huían precipitadamente. Los que iban a la cabeza agitaban las armas, advirtiendo a Bethune de que diera la vuelta. Se había metido en la vorágine de la retirada y se dio cuenta de que los vehículos que habían visto eran probablemente del ejército italiano que perseguía a las fuerzas republicanas.

 

Sin hacer caso de las protestas de sus compañeros, Bethune aceleró y atravesó por medio de la multitud de soldados que huían. Una bala golpeó en el parachoques frontal y otras pasaron silbando. Al percatarse de que se encontraban bajo fuego directo enemigo frenó, pero el coche se caló. Mientras intentaba ponerlo en marcha, dos soldados republicanos se subieron al estribo; casi de inmediato a uno de ellos le atravesó una bala y cayó al suelo. Al darse cuenta de que había ahogado el motor, Bethune gritó: "Fuera! ¡Todo el mundo fuera!" y sus compañeros se lanzaron a la cuneta embarrada. A pesar de las balas, Bethune corrió al otro lado del vehículo para ayudar al soldado ileso a arrastrar hasta la cuneta a su compañero herido y ponerlo a salvo.

 

Luego, pensando en qué hacer, Bethune vio que en el lado del conductor del parabrisas había un agujero de bala: si se hubiera quedado en su asiento, ahora estaría muerto. Minutos más tarde cesó el tiroteo. Tras esperar un momento, Bethune ordenó a sus compañeros que cruzaran el campo hasta un bosque que había a unos 100 metros. En la confusión por llegar al refugio, los cuatro se perdieron; Bethune y Culebras decidieron atravesar los campos para llegar a Torija, que quedaba a poca distancia. Entonces vieron cómo iban llegando de Madrid los refuerzos republicanos que se dirigían a contener el ataque italiano y a forzar su repliegue [lo que consiguieron al día siguiente]. En el hospital de campaña de Torija estuvieron trabajando varias horas hasta que los llevaron a Madrid en un camión del ejército. Al día siguiente, recogieron el Ford y lo devolvieron al Instituto. Sorensen y Kárpáthi regresaron a Madrid por separado”. (AABI, 'El doctor Bethune y el doctor Jolly salvan la vida de Bruno Franzen').

 

En el Parador de Torija, convertido en hospital de urgencias en la Guerra civil, también ejerció su labor el doctor Norman Bethune. Procedencia foto: https://elsalerotorija.es/el-salero/
En el Parador de Torija, convertido en hospital de urgencias en la Guerra civil, también ejerció su labor el doctor Norman Bethune//Procedencia foto: https://elsalerotorija.es/el-salero/

 

En el Ejército Rojo de Mao Zedong

 

Bethune regresó a Canadá en mayo de 1937 donde en los meses siguientes realizó una campaña por varias ciudades narrando su experiencia en España, alertando del peligro del fascismo y recaudando 2.000 dólares para la República.

 

Posteriormente marchó a China. donde llegó en enero, a principios de 1938, incorporándose al Ejército Rojo de Mao Zedong, desarrollando su labor de cirujano en medio de carencias de medios y material sanitario aún mayores de las que tuvo en España.

El 12 de septiembre de 1939 fallece a consecuencia de una septicemia que le provocó un corte en una mano. Mao Zedong le dedicó entonces un obituario, ensalzando su vocación de servicio al pueblo:

 

"El espíritu del camarada Bethune de total dedicación a los demás sin la menor preocupación por sí mismo, se expresaba en su infinito sentido de responsabilidad en el trabajo y en su infinito cariño por los camaradas y el pueblo. Todo comunista debe seguir su ejemplo. No pocas personas se muestran irresponsables en su trabajo, prefieren lo liviano a lo pesado, dejan las cargas pesadas a otros y escogen para sí las livianas. (…)Todos debemos aprender de su desinterés absoluto. Quien posea este espíritu puede ser muy útil al pueblo.” (Mao Ze Dong, 'En memoria de Norman Bethune', 21 de diciembre de 1939).

 

Norman Bethune opera a un soldado herido en un templo en la montaña Taihang, al norte de China, en octubre de 1939. Esta foto de archivo es la imagen más conocida del cirujano canadiense en China. Procedencia foto: www.xinhuanet.com
Norman Bethune opera a un soldado herido en un templo en la montaña Taihang, al norte de China, en octubre de 1939. Esta foto de archivo es la imagen más conocida del cirujano canadiense en China//Procedencia foto: www.xinhuanet.com

 

Este texto, que figuraba entre los artículos que comprendía en Libro Rojo en la Revolución Cultural, es también de lectura obligatoria en las escuelas chinas. Norman Bethune, al que se ha llamado el primer 'médico sin fronteras', debido a sus extraordinarios merecimientos es el extranjero que cuenta actualmente con más reconocimiento en China.

 

Fuentes consultadas para la elaboración de este artículo:

- Biblioteca Nacional de España (BNE). Fondo Guerra Civil (GC).

- Calero, Cesar G. 'Todas las heridas de Norman Bethune'. https://ctxt.es

- https://www.foroporlamemoria.info/2012/11/en-memoria-de-norman-bethune/

- Comisión histórica de la AABI, 'El doctor Bethune y el doctor Jolly salvan la vida de Bruno Franzen'.  https://www.brigadasinternacionales.org

- Mao Zedong: 'En memoria del camarada Norman Bethune'. Escritos de Mao Zedong. https://www.marxists.org/espanol/mao/indice.htm

- Massons, J. Mª. : 'Historia de la Sanidad Militar Española'. Barcelona, Ediciones Pomares-Corredor, 1994, Vol. II.

- Viñas, E. 'La sanidad militar en la batalla de Guadalajara'. .https://www.brigadas internacionales.org

 

Grupo de personas rindiendo homenaje en la tumba del Dr. Norman Bethune en Shijiazhuang, provincia de Hebei, China, el 2 de abril de 2022. /VCG.
Grupo de personas rindiendo homenaje en la tumba del Dr. Norman Bethune en Shijiazhuang, provincia de Hebei, China, el 2 de abril de 2022//Imagen: VCG.

 

Enrique Alejandre Torija. Investigador de temas históricos, autor de 'El movimiento obrero en Guadalajara. 1868-1939' y 'Guadalajara, 1719-1823.Un siglo conflictivo' y 'La mujer trabajadora en Guadalajara.1868-1939'. Coautor de ‘Guadalajara Rebelde. Siglos XI-XX’. 

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