El presidente de la Confederación Regional de Empresarios de Castilla-La Mancha (Cecam), Ángel Nicolás, se ha cubierto de gloria esta semana tras llamar "memos" a los jóvenes que piden bajas laborales por problemas de salud mental.
Por méritos propios, se ha ganado el honor de pasar a formar parte de la Galería de Personajes Ilustres de El Decano de Guadalajara. Por no ponernos a su altura -o 'bajura'- y recurrir al insulto, le denominaremos 'El presidente imprudente'.
Durante su intervención, el martes, en el Encuentro 'Todos Contamos. Absentismo x IT: un problema de país', no se conformó con llamar "memos" a los jóvenes, sino que además afirmó que "tenemos una baja porque le ha dejado la novia" o "porque el jefe le diga que tiene que cumplir con su horario y su trabajo, ya le supone un acoso laboral". Para rematar con un "tenemos una población joven que no es comparable a la nuestra". Sin comentarios.
El flamante presidente de la patronal castellanomanchega, ha venido a decir que los jóvenes que se incorporan al mercado laboral son unos 'blanditos'. Se le olvida que estamos hablando de una de las generaciones mejor formadas y más preparadas de las últimas décadas y que aun así no lo tiene nada fácil.
En esa estúpida manía que tenemos de etiquetar todo hoy en día, a los pertenecientes a esta hornada se les denomina 'Generacion de Cristal', a la que se asocia con una mayor fragilidad emocional y poca tolerancia a la frustración. También por defender trabajos que les permitan conciliar y disponer de tiempo para vivir.
No olvidemos que han crecido en una época de total inestabilidad económica y política marcada por una pandemia global. Las reglas del juego han cambiado y la incertidumbre es total. Tal y como afirman los especialistas, esto les genera no pocos problemas de ansiedad, depresión y falta de expectativa ante un mercado laboral al que tienen muy dificil acceso y la mayor parte de los que consigue un empleo, lo hace en condiciones muy precarias.
Los bajos salarios y la temporalidad repercuten también en la dificultad en el acceso a la vivienda, con jóvenes de más de 30 años resignados a vivir con sus padres, compartir piso o regresar al hogar familiar porque el sueldo no les llega par pagar unos alquileres estratosféricos y, no digamos ya, una hipoteca.
Lejos de ser empático, el presidente de la patronal regional trata de dejar a los jóvenes a la altura del betún, culparles de la baja productividad y se toma a la ligera los problemas de salud mental que no sólo les afectan a ellos, sino a trabajadores de todos los tramos de edad.
En lugar de descalificar debería ahondar en el por qué de esas bajas, que además la patronal se empeña en tildar de "absentismo" cuando en la mayoría de los casos no lo es.
Le recordaremos al señor Nicolás que el absentismo laboral y sus sanciones están regulados en el Estatuto de los Trabajadores. Y el texto es claro: el trabajador tiene derecho a ausentarse por motivos de fuerza mayor familiar urgente, tratamientos médicos, o accidentes, entre otros.
Por más que se empeñe la patronal, una baja laboral por salud mental no es absentismo. Otra cuestión es que puedan alargarse por las listas de espera y la escasez de recursos en Salud Mental, la falta de medios y de personal en la Inspección de Trabajo o por la cerrazón de muchas empresas a negociar en los convenios aspectos básicos de salud laboral.
Y hete aquí, que CEOE pide reforzar el papel de las mutuas para acelerar las altas. Un problema que provoca que muchos trabajadores se vean obligados a regresar a sus puestos de trabajo sin haberse recuperado totalmente, con la consiguiente merma de su salud y posibles recaídas, cuando no, accidentes laborales. Unas mutuas a las que los sindicatos acusan de ser "voraces", entre ellas, Solimat, de la que, curiosamente, es director gerente, el presidente de Cecam.
Tras el revuelo ocasionado, con repercusión en medios nacionales, la Confederación Regional se vio obligada a emitir un comunicado para pedir disculpas "a todas aquellas personas que se hayan podido sentir ofendidas por sus palabras". Eso sí, su presidente no lo hizo en ningún momento en primera persona, algo que le habría honrado si hubiese tenido un mínimo de arrepentimiento. Se escondió tras las siglas de la organización después de que el gran jefe de CEOE, Antonio Garamendi, se desmarcase públicamente de sus declaraciones.
Un comunicado que, además, suena a poca disculpa porque en él se sigue instiendo en que -textualmente- "más allá de la forma en la que se trasladó el mensaje, el objetivo de su intervención era poner el foco en la creciente preocupación que genera el aumento descontrolado del absentismo y sus consecuencias para la actividad empresarial, y la falta de adopción de medidas dirigidas a paliar una situación que además tiene un muy importante coste en todos los órdenes para las empresas". Erre que erre.
Ante tamaña metedura de pata de Ángel Nicolás, El Decano de Guadalajara preguntó a la patronal alcarreña -CEOE-Cepyme Guadalajara- sobre su opinión al respecto y, en su habitual política del "yo, mi, me, conmigo", se puso de perfil y, lejos de respaldar a Garamendi y afear las palabras de Nicolás, nos respondieron con un escueto, “Nos remitimos al comunicado".
Sea como fuera y a pesar de las medias disculpas, el presidente de Cecam ha dicho a las claras lo que piensa porque su insulto no fue un desliz.Tirando de nuevo de refranes, dicen que "por la boca muere el pez".
Por 'empático', 'comprensivo' y 'discreto, bienvenido sea desde hoy a nuestra Galería de Personajes Ilustres, donde estará muy bien acompañado por el Candidato Machista, el Candidato Sorpresa, el Candidato a la Fuga, el Candidato Ocupado, la Concejala Chiquilicuatre, los Diputados Zóologos y Paco, el cínico.