La Diputación de Guadalajara estudia promover una nueva convocatoria del Fondo de Inversión Municipal (FIM) para sumarla al esfuerzo económico que está realizando para atender las consecuencias del incendio de La Mierla, extinguido el pasado sábado después de más de 50 días ardiendo.
El presidente de la Institución Provincial, José Luis Vega, ha asegurado que la Diputación analizará su situación presupuestaria antes de concretar esta convocatoria, aunque ha dejado claro que, si la Sierra Norte necesita más recursos, se priorizará la atención a los municipios afectados por el incendio. "Necesito dedicar unas horas a echar mis propias cuentas presupuestarias", ha reconocido Vega a preguntas de los medios durante la rueda de prensa de presentación del Día de la Provincia.
Vega ha explicado que el FIM es una convocatoria general destinada a todos los ayuntamientos de la provincia, con dotaciones de mayor cuantía para que los municipios puedan afrontar actuaciones de mayor envergadura. En caso de convocarse, el reparto sería "lineal e igualitario" para todos los ayuntamientos.
Sin embargo, el presidente provincial ha precisado que esta convocatoria general sería compatible con nuevas líneas específicas para las localidades afectadas por los incendios. De hecho, ha insistido en que, si surgen nuevas necesidades en la Sierra Norte, la Diputación habilitará las ayudas necesarias.
Vega ha insistido en que la respuesta de la Institución Provincial no debe medirse únicamente en términos económicos. "No va de dinero, va de que los problemas que tengan hay que solventarlos", ha señalado.
En este sentido, ha anunciado que trasladará al resto de alcaldes de la provincia la necesidad de ayudar prioritariamente a la Sierra Norte si fuera necesario destinar más recursos económicos a su recuperación. El presidente provincial ha reconocido que esta decisión podría obligar a reajustar algunas partidas y se ha mostrado convencido de que los ayuntamientos de Guadalajara responderán con solidaridad, pero ha destacado que la Diputación cuenta actualmente con una situación económica saneada, una importante capacidad inversora y remanentes de Tesorería a disposición de situaciones de necesidad como esta.
Los municipios afectados por el incendio ya cuentan con una primera línea de inversiones puesta en marcha por la Diputación. Una de sus principales finalidades es proteger los sistemas de abastecimiento de agua ante la llegada de las lluvias, evitando que las cenizas puedan alcanzar los depósitos.
Para ello, los ayuntamientos podrán instalar filtros y realizar otras inversiones relacionadas con los daños ocasionados por el incendio, como la reparación de hidrantes, conducciones, gomas dañadas durante la emergencia o desperfectos en pavimentación.
Vega ha avanzado además, que se pondrán en marcha otras líneas específicas para los municipios afectados por los incendios, tanto en la Sierra Norte como en la comarca de Molina de Aragón, donde también se produjeron daños durante el incendio de Selas.
La Diputación de Guadalajara ha destinado ya cerca de tres millones de euros a las actuaciones relacionadas con el incendio, según ha informado su presidente.
Esta cantidad incluye las ayudas y suministros destinados a los ganaderos, las actuaciones de emergencia y el gasto del Consorcio Provincial de Extinción de Incendios, cuyos bomberos participaron desde el primer momento en las labores de protección de los núcleos urbanos.
El dispositivo contó además con el apoyo de otros consorcios y parques de bomberos, así como con la colaboración de efectivos procedentes, entre otros lugares, de Madrid, Toledo, Albacete y Cuenca.
La Diputación también tuvo que contratar maquinaria pesada para reforzar las labores de protección de los municipios. En concreto, se movilizaron cuatro bulldozers pertenecientes a cuatro empresas de la provincia de Guadalajara, que participaron en trabajos de desbroce y en el perímetro de los cascos urbanos.
A todo ello se sumó el esfuerzo de los bomberos del CEIS, que tuvieron que doblar e incluso triplicar guardias durante la emergencia.
Durante su intervención, Vega ha destacado que los municipios afectados no han tenido que destinar recursos propios a las reparaciones más urgentes provocadas por el incendio.
La Diputación ha intervenido en la reposición de tuberías, alumbrado público y otros servicios dañados durante las semanas de emergencia.
Ahora, la Institución Provincial está a la espera de recibir los certificados de los secretarios municipales para conocer las pérdidas económicas que puedan sufrir los ayuntamientos como consecuencia indirecta del incendio.
Entre las principales preocupaciones se encuentra la pérdida de ingresos vinculados al sector cinegético. Muchos municipios obtienen una parte importante de sus recursos de la actividad de los cotos de caza, que también se han visto afectados por la destrucción del entorno natural.
Vega ha asegurado que estas pérdidas económicas también serán objeto de medidas de apoyo por parte de la Diputación.
Uno de los sectores que concentra buena parte de las actuaciones es el ganadero, especialmente afectado por la desaparición de los pastos.
Desde el inicio del incendio, la Diputación comenzó a suministrar grano y forraje a las explotaciones de la zona. En una primera fase, el reparto se realizó de forma general en función del número de cabezas de ganado.
A partir de ahora, las ayudas se adaptarán a la situación concreta de cada explotación y a la superficie de pastos que haya resultado afectada por el fuego.
Además, la Diputación pondrá a disposición de los ganaderos cubas para el abastecimiento de agua y abrevaderos en las zonas afectadas, unas infraestructuras que antes no eran necesarias y que ahora resultan imprescindibles para mantener al ganado.
Todas estas actuaciones se están desarrollando en coordinación con las asociaciones de ganaderos y otras entidades del sector.
Vega también ha explicado que se compensará a los ayuntamientos por los ingresos relacionados con los pastos que no puedan percibirse debido a la pérdida de superficie disponible para los ganaderos.
Paralelamente, el Gobierno regional está realizando una evaluación de los daños para poner en marcha una convocatoria de ayudas dirigida a las explotaciones ganaderas afectadas.
La Diputación prepara asimismo una nueva convocatoria, en coordinación con el Grupo de Desarrollo Rural, para fomentar la realización de actividades en los municipios afectados.
Estas ayudas podrán ser gestionadas por los ayuntamientos, asociaciones culturales y entidades vinculadas al turismo y al entorno rural.
El objetivo es mantener viva la actividad de los pueblos durante los próximos meses, especialmente durante el invierno, y evitar que el incendio tenga consecuencias adicionales sobre la vida social y económica de unos municipios ya afectados por la despoblación.
Vega ha destacado la importancia que tienen las asociaciones en los pueblos más pequeños y ha defendido que mantener sus actividades puede contribuir a atraer población y visitantes y a reforzar el arraigo en el territorio.
Más allá de las actuaciones materiales y las ayudas económicas, Vega ha apelado a mantener la actividad económica de la Sierra Norte tras el incendio.
El presidente de la Diputación ha pedido que la sociedad siga visitando la comarca, acudiendo a sus bares y restaurantes y utilizando sus casas rurales y hoteles, con el objetivo de evitar que el desastre natural termine provocando también el cierre de negocios o la pérdida de puestos de trabajo.
Otra de las líneas de actuación se centra en la fauna silvestre. Aunque todavía no existe una cuantificación concreta de los daños, Vega ha reconocido que las consecuencias sobre flora y fauna son "importantísimas", especialmente en aquellos municipios donde una gran parte de su término municipal ha quedado arrasada.
Tras el incendio se procedió a retirar los cadáveres de animales que habían quedado en las zonas afectadas, una actuación coordinada con los ayuntamientos y los centros comarcales.
Además, la Diputación está desarrollando, en colaboración con ATICA, las asociaciones y el sector cinegético de la zona, un sistema de alimentación suplementaria para la fauna silvestre.
La medida consiste en el suministro de grano en los entornos quemados para evitar que los animales que regresan a sus hábitats habituales sufran problemas de desnutrición al encontrarse con un territorio sin recursos alimenticios.
En los próximos días está previsto realizar un nuevo suministro de grano para continuar con esta alimentación suplementaria.
Por último, Vega ha destacado especialmente la respuesta de los vecinos de la Sierra durante la emergencia y la colaboración de alcaldes, concejales, ganaderos, hosteleros y otros sectores.
Según ha señalado, la coordinación permitió salvar todos los núcleos de población y evitar que ninguna vivienda resultara destruida por el fuego.
La siguiente fase será ahora la recuperación del territorio y del patrimonio natural perdido. Una tarea que, según ha asegurado el presidente provincial, requerirá la colaboración de los ayuntamientos, la Diputación, el Gobierno regional y la sociedad en su conjunto.
Y para ello, la Institución Provincial mantiene abiertas las diferentes vías de ayuda y no descarta movilizar nuevos recursos específicos si las necesidades de la Sierra Norte así lo requieren