El capitán del Club Deportivo Sigüenza valora el ascenso a Preferente logrado el pasado fin de semana y destaca la unión del vestuario como una de las claves de una temporada que ya forma parte de la historia del club
Todavía resuenan en La Salceda los ecos de una celebración que quedará grabada para siempre en la historia reciente del Club Deportivo Sigüenza. El conjunto seguntino logró el pasado fin de semana el ascenso a Preferente tras superar al CD Polán en la eliminatoria definitiva del playoff, culminando así una temporada sobresaliente que devuelve al club a la categoría quince años después.
Tras el histórico logro, uno de los protagonistas de la celebración fue Juan Benito Navalpotro, más conocido como Juanbe. El capitán del equipo, formado en la cantera seguntina y uno de los referentes del vestuario, reconoce que todavía resulta complicado poner palabras a todo lo vivido.
"Es complicado de explicar. Sientes orgullo, alivio y una satisfacción enorme. Todo el trabajo de estos años ha dado su fruto y hacerlo con gente de Sigüenza le da un valor especial", asegura.
El futbolista recuerda especialmente el instante en el que el árbitro señaló el final del encuentro que certificaba el ascenso. "Cuando sonó el pitido final se te vienen a la cabeza todos los momentos, buenos y malos, de esta temporada y de los años anteriores, y toda la gente que ha formado parte del camino. Este grupo ha sido partícipe de un día histórico para el CD Sigüenza y para toda la ciudad", explica.
El ascenso pone el broche de oro a una campaña en la que el equipo finalizó segundo clasificado en la fase regular antes de completar un brillante playoff. Por ello, Juanbe no duda a la hora de valorar el rendimiento del grupo.
"El balance es sobresaliente. Terminamos segundos, entramos en playoff y lo cerramos con el ascenso que tanto buscábamos. Si tengo que poner nota, le pongo un 9 al equipo porque siempre hay margen para mejorar. En unión y ambición, sin embargo, le doy un 10. Poco más se le puede pedir a este grupo aparte de seguir la temporada que viene con la misma unión y ambición".
Para el capitán, además, el éxito tiene un componente emocional añadido. Después de toda una vida vinculada al club, poder liderar al equipo en un momento tan especial supone una recompensa difícil de igualar.
"Es algo muy bonito de vivir, y más siendo capitán del equipo de tu pueblo. Llevo en el club desde infantil y llevar el brazalete en un momento así es un orgullo y una responsabilidad enorme. No lo haces solo por ti: lo haces por tus compañeros, por el cuerpo técnico y por toda la gente que lleva años apoyando al CD Sigüenza. Este ascenso va por todos ellos".
A la hora de buscar las razones que han llevado al equipo hasta Preferente, Juanbe lo tiene claro. Más allá de los resultados o del nivel futbolístico mostrado durante toda la temporada, señala al vestuario como el principal responsable del éxito.
"La clave ha sido el grupo. Hemos sido un vestuario unido que ha remado en la misma dirección desde el primer día. Todo el mundo tenía claro el objetivo y cada uno aceptó su rol sin poner un pero. A eso se suma el trabajo del cuerpo técnico, la regularidad que tuvimos en casa y el apoyo de la afición. Cuando esas piezas encajan, se consiguen cosas como esta".
Con el ascenso ya en el bolsillo, el Club Deportivo Sigüenza afronta ahora una nueva etapa ilusionante en Preferente. Una categoría que el club llevaba quince años sin pisar y a la que regresa impulsado por una generación de futbolistas que ya ha escrito una de las páginas más brillantes de la historia de la entidad seguntina.