Guadalajara ha dado el primer paso en Castilla-La Mancha para llevar la transfusión sanguínea fuera del hospital también por tierra. La UVI móvil de la capital ha comenzado a incorporar esta capacidad asistencial, que permite administrar sangre a pacientes con hemorragias graves en el propio lugar de la emergencia o durante el traslado. El despliegue llegará progresivamente a cinco unidades, una por provincia.
El director gerente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), Alberto Jara, ha visitado este lunes la base de la UVI móvil de Guadalajara, primera en disponer de esta prestación, para conocer el equipamiento y los procedimientos necesarios para realizar transfusiones a pacientes en situación crítica antes de su llegada al hospital.
Jara ha destacado que la nueva capacidad permite "dar un paso más para acercar la medicina crítica avanzada al paciente y, sobre todo, ganar tiempo en situaciones en las que cada minuto cuenta".
La transfusión prehospitalaria está dirigida especialmente a pacientes con hemorragias graves, en los que el tiempo resulta determinante. Según la evidencia científica recogida en el programa, por cada minuto de retraso en la activación de un protocolo de transfusión masiva la mortalidad aumenta aproximadamente un 5%.
La administración temprana de sangre permite recuperar la capacidad de transporte de oxígeno, contribuir a prevenir el fallo multiorgánico y estabilizar al paciente antes de su llegada al centro hospitalario.
El nuevo recurso puede resultar especialmente relevante en accidentes de tráfico, politraumatismos, hemorragias gastrointestinales graves, roturas de aneurisma aórtico, accidentes laborales o precipitaciones. El programa utiliza sangre del grupo 0 negativo, de compatibilidad universal, junto con fibrinógeno, un componente fundamental para la coagulación en determinados pacientes.
La incorporación de la transfusión a las UVI móviles supone un nuevo paso en un programa que Castilla-La Mancha inició hace más de 12 años con sus helicópteros sanitarios.
En 2014, la Gerencia de Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario (GUETS) puso en marcha esta prestación en el helicóptero sanitario con base en Ciudad Real. Castilla-La Mancha se convirtió entonces en el primer servicio regional de salud de España en desplegarla, mientras que el helicóptero Gigante 2 fue el primero del país habilitado para transfundir sangre a pacientes traumáticos graves en el lugar del accidente.
El programa llegó en 2022 al helicóptero sanitario de Cuenca y el pasado mes de junio completó su implantación en los cuatro helicópteros sanitarios del SESCAM, tras incorporar los recursos de Toledo y Albacete.
"Fuimos pioneros llevando la transfusión sanguínea hasta el paciente a través de nuestros helicópteros sanitarios y ahora volvemos a abrir camino con su incorporación a las UVI móviles", ha señalado Jara. El responsable del SESCAM ha añadido que "lo verdaderamente importante no es ser los primeros, sino llegar antes al paciente cuando cada minuto cuenta".
Hasta principios de agosto se habían realizado 137 transfusiones sanguíneas prehospitalarias en Castilla-La Mancha.
La UVI móvil de Guadalajara cuenta con el mismo modelo tecnológico y logístico que ya se utiliza en las bases de los helicópteros sanitarios. La inversión para equipar la unidad asciende a unos 5.753 euros.
La dotación incorpora sistemas homologados para conservar, transportar y calentar la sangre, además de una nevera homologada y dispositivos electrónicos que permiten controlar de forma continua la temperatura y el estado de conservación de los componentes sanguíneos. El sistema también genera alertas ante posibles incidencias.
El objetivo es mantener la cadena de frío y garantizar la trazabilidad de cada componente sanguíneo, de forma que la transfusión pueda realizarse fuera del hospital con las mismas garantías de conservación, control y seguridad.
El Servicio de Transfusión del Hospital Universitario de Guadalajara será el encargado de suministrar y reponer los concentrados de hematíes de la UVI móvil. El funcionamiento se articula mediante un trabajo coordinado entre la GUETS, los centros de transfusión y los servicios hospitalarios de transfusión.
Guadalajara es el punto de partida de una primera fase que contempla cinco UVI móviles, una por provincia. El calendario previsto establece que la implantación continuará en Albacete en diciembre de 2026, llegará a Toledo en enero de 2027, a Cuenca en febrero y a Ciudad Real en marzo.
Una vez completada esta primera fase, el SESCAM evaluará el funcionamiento del programa y estudiará la posibilidad de extenderlo a otros recursos del sistema regional de emergencias.
Jara ha agradecido la implicación de los profesionales de la GUETS, de los centros de transfusión y de los servicios hospitalarios de transfusión. El director gerente del SESCAM ha señalado que el avance "es fruto de muchos años de experiencia, coordinación y trabajo en red para seguir acercando capacidad asistencial allí donde está el paciente".